jueves, 30 de octubre de 2008

Las carreteras de los cadáveres

Aún hoy en día se pueden encontrar en Gran Bretaña vestigios de unos caminos creados en la Edad Media para llevar los difuntos desde las aldeas más alejadas hasta los camposantos. Era un tiempo en el que el miedo a “aparecidos” y fantasmas era generalizado, así que no es de extrañar que estos caminos se convirtieran en una fuente inagotable de leyendas y supersticiones.


A finales de la Edad Media se produjo un aumento de población en Gran Bretaña y con él una ola de construcción de nuevas aldeas e iglesias dentro del territorio de las ya existentes. Con el tiempo estos nuevos asentamientos empezaron a exigir más autonomía, lo cual despertó la alarma entre las Minster (título honorífico que recibían en la Edad Media las catedrales y otras iglesias “importantes” del Reino Unido) ante la posible pérdida de poder y sobre todo de diezmos.

En estos asentamientos se construyeron pequeñas capillas que estaban autorizadas para hacer misas los domingos pero las Minster retuvieron el monopolio de los funerales, lo que significaba que muchos parroquianos que vivían en los núcleos alejados tenían que transportar sus difuntos largas distancias, algunas veces a través de terrenos difíciles. Se crearon así las carreteras o caminos de los cadáveres, féretros, ataúdes o de las procesiones.

Muy habitualmente estos caminos solían ser estrechos y empinados debido a la dificultad del terreno. Unas veces esta dificultad y otras el mal tiempo hacían que en muchos tramos los cuerpos tuvieran que ser llevados en andas por personas al ser imposible utilizar carros. En cualquier caso el carro era un lujo que no todas las familias se podían permitir, al igual que los ataúdes, razón por la cual la mayoría de difuntos se enterraban envueltos en sudarios o sábanas.


Uno de estos caminos es el que va de Rydal a Ambleside en el Lake District donde aún se puede ver una piedra para ataúdes, es decir una piedra donde se dejaba el ataúd mientras los parroquianos descansaban antes de continuar el camino.

La parada en estas piedras tenía también una parte ritual. En algunos casos si el difunto había sido una persona especialmente querida por la comunidad se grababan sus iniciales sobre la piedra y se solía aprovechar para tomar un trago en su honor y de paso entrar en calor. Las cruces de los caminos, los bancos de piedra situados antes de los puentes o algunos árboles señalados eran otros sitios que se utilizaban para estas paradas.

Otro de estos caminos es el de la iglesia de Saint Peter and Paul en Blockley (Gloucestershire), que retenía del derecho de entierro de los habitantes de las aldeas de Stretton-on-Fosse en Warwickshire, y Aston Magna, ambas aldeas sólo contaban con capillas. De esta manera, los diezmos y los derechos mortuorios (derechos percibidos por las ceremonias fúnebres) iban a la iglesia parroquial de Blockley, a cuya iglesia tenían que llevar sus difuntos para ser enterrados los habitantes de Stretton y Aston.

La carretera de los difuntos de Aston a la iglesia de Blockley es de unos 3km y cruza tres pequeños riachuelos. La que va de Stretton a Blockley es aún más larga, 6 km, y cruza otros dos riachuelos. En 1351 las gentes de Stretton solicitaron el derecho para enterrar a sus muertos en su iglesia, con lo que se evitaban pagar los derechos mortuorios en Blockley, pero el obispo de Worcester se lo denegó. No sería hasta la llegada de la Reforma cuando Stretton obtendría la licencia para oficiar sus propios funerales.

Como hemos dicho, estos caminos estaban, y están, rodeados de numerosas supersticiones y leyendas. Una de las más antiguas es la que afirma que cualquier terreno por el que se transportaba un difunto pasaba a ser de libre paso para todo el mundo. Esta creencia generaba disputas entre las familias de difuntos y propietarios de terrenos, cuando las familias se disponían a atravesar sus campos. Los propietarios temían que parte de su terreno se convirtiera en camino público. También había casos que se hacía con toda la intención, y de esta manera ganar un paso. Aunque ambos comportamientos eran casos aislados, pues la mayoría de propietarios no ponían objeción alguna.

Otra superstición advertía que era muy importante no abandonar el camino marcado, incluso aunque hubiera nieve o inundaciones, de no ser así la mala suerte caería sobre los que se habían apartado de la ruta y el difunto jamás podría descansar en paz. Era considerado de mala educación o causante de mala suerte obstruir la procesión funeraria. También se decía que era nefasto que un féretro cruzara dos veces un puente. En cualquier caso que un cadáver pasara por un puente o carretera de peaje, siempre podía suponer un problema a su propietario, ya que de convertirse en paso público jamás podría volver a cobrar.


También se creía que si un cuerpo era transportado a través de un campo arado, el campo jamás volvería a producir una buena cosecha. Incluso hoy en día algunos piensan que un difunto siempre debe ser sacado de su casa por la puerta principal y además con los pies por delante, de hecho es aconsejable evitar que durante el recorrido hacia la iglesia apunte con los pies en la dirección de su casa.


Estos rituales y supersticiones pretendían evitar a toda costa que el difunto volviera de la tumba convirtiéndose en un “aparecido”. En la Edad Media el miedo a los aparecidos era generalizado en toda Europa y especialmente en Gran Bretaña. Los aparecidos eran espíritus o almas en pena que se manifiestan entre los vivos, principalmente en los lugares que habían frecuentado en vida, con el único motivo de acosar a sus familiares y vecinos. Pasada la Edad Media se empezaría a creer que esta “vuelta” era debida a algún motivo en particular, como por ejemplo que el difunto hubiera dejado algún asunto o venganza pendiente en vida.

Habitualmente los “aparecidos” habían sido gente malvada, vanidosa, poco creyentes o incluso malhechores. Los aparecidos eran culpados de la propagación de enfermedades entre los vivos o incluso de chupar sangre. La solución para estos casos era desenterrar los cuerpos y decapitarlos.

En tiempos antiguos los cruces de caminos eran considerados lugares peligrosos, ocupados por espíritus guardianes al ser lugares de transición donde el mundo de los vivos y el inframundo se encontraban. Posteriormente en los cruces se erigieron cruces cristianas. Se creía que los cruces de caminos inmovilizaban los espíritus de los muertos, en especial los de suicidas, ahorcados pero también brujas o fugitivos. Si las rutas rectas facilitaban el viaje de los espíritus, los cruces, los laberintos de piedras o césped, o los puentes y corrientes de agua lo entorpecían. Cruzarlos por tanto significaba entorpecer la vuelta del difunto como aparecido.

En Irlanda, el “féar gortach” (hierba del hambre) se dice que crece en los lugares donde se dejo un cadáver sin ataúd en su camino al cementerio. A aquel que pisa esa hierba le posee un apetito insaciable. Uno de estos lugares está en Ballinamore y era conocido que la mujer que vivía en la casa cercana, previsora ella, siempre tenía su despensa repleta no fuera necesario alimentar a alguna víctima.

La existencia de las piedras para ataúdes, cruces o lych gates (puerta para cadáveres cubiertas que se encontraban a la entrada de los camposantos) en estos caminos, sugiere la idea que fueron situados y santificados para permitir que los féretros fueran colocados allí de manera temporal sin el riesgo que el suelo fuera mancillado. Se consideraba que las lych gates formaban parte de la iglesia y era en ellas donde el sacerdote salía a esperar el féretro. Después este se colocaba sobre unas andas o unas piedras bajo el cobijo del tejado de la puerta y el sacerdote oficiaba la primera parte del sepelio.


A parte de estas leyendas abundan las historias locales de casos particulares. En Devon una procesión que llevaba el cuerpo de un viejo malvado , decidió descansar al llegar a una de las piedras para ataúdes, dejando el cuerpo sobre ella. De repente un rayo cayó de los cielos el ataúd reduciendo su contenido a cenizas y partiendo en dos la piedra. Según la leyenda Dios no quería que un hombre como aquel fuera enterrado en un Su santo cementerio.

Como ya hemos dicho las procesiones portando un difunto podían ser largas y cansadas, así que es de entender que los potadores del féretro descansaran y tomaran un refrigerio de vez en cuando. Esto es lo que, según cuenta una leyenda local, hizo una de estas procesiones a su paso por Hamblenton Hills, dejando el cuerpo al lado de la carretera, pero la sorpresa fue mayúscula cuando a su vuelta comprobaron que el cuerpo había desaparecido, el lugar sería a partir de entonces conocido como el Lost Corpse End.

A medida que las nuevas iglesias fueron obteniendo la licencia para oficiar funerales y estos caminos fueron perdiendo su uso inicial y algunos empezaron a desaparecer, aunque en algunos lugares fueron usados hasta finales del siglo XIX. Los que sobreviven en la actualidad, lo hacen como caminos rurales pero su propósito original se ha olvidado. Esto ocurre especialmente si las cruces y piedras para ataúdes ya han desparecido. Los campos que eran cruzados por estos caminos a menudo son llamados aún con nombres como “Church-way” o “Kirk-way field”, y hoy en día es a veces posible trazar la línea que seguían estos caminos por la secuencia de los nombres antiguos de los campos, las leyendas locales o las cruces marcadas en viejos mapas.

PS(i): Caminos similares a estos existen en Holanda, donde son llamados “doodweggen”, caminos de los muertos.
PS(ii): También hay los que sugieren una conexión de estas carreteras y las
Líneas Ley. Otro día hablaremos de ellas.

*foto 1: St Materiana Church en Tingatel
*foto 2: Coffin Stone, piedra para ataúdes en Dartmoor foto original en Legendary Dartmoor
*foto 3: Un aparecido, en este caso pirata en vida.
*foto 4: Mizmaze en Breamore (Hampshire) Inglaterra,
*foto 5: Lych gate de la iglesia de Santa Florida, Ceredigion, Wales


posts relacionados:
- Fariy Flag, la bandera de las hadas
- La Bestia de Gévaudan
- El milenario ritual de las Torres del Silencio
- La burbuja de las carreteras de madera

+info:
- Corpse Road in en.wikipedia.org
- Corpse Roads by Nicholas Rhea
- Coffin Roads and Corpse Ways in bygonederbyshire.co.uk
- Corpse Road and Burial Right in The Society of Ley Hunters

lunes, 27 de octubre de 2008

Ferdinandea, la isla que vino, se fue y tal vez vuelva

En Julio de 1831, las aguas del canal de Sicilia fueron testigo de algo un tanto excepcional: el nacimiento de una isla. Una isla nueva, sin nombre, aunque luego no le faltarían, que despertaría el interés de británicos, sicilianos, franceses y españoles. Aunque no era la primera vez que emergía de las aguas, sí que fue la vez que más aguantó por encima de ellas.

Todo comenzó el 28 de Junio de 1831, cuando el suelo se estremeció fuertemente en la ciudad siciliana de Sciacca. Estos temblores que se llegaron a notar en Palermo (a más de 100km de distancia), se repitieron durante los diez días posteriores causando importantes daños en la costa sur de Sicilia.

Pero los temblores no eran raros en una zona que ha sufrido varios terremotos importantes en su historia. Lo raro estaba aún por llegar, un extraño burbujeo de las aguas a unos 30km al sur de Sicilia, fue el primer aviso, que sería seguido por la aparición de una columna de humo visible desde tierra, que al principio se creyó que era debida a un barco de vapor, aunque el testimonio de los pasajeros de barcos que pasaban por la zona rápidamente los desmintieron.

Días más tarde, los pescadores de Sciacca advirtieron de la presencia de peces muertos en la zona de la columna de humo, que cada vez salía con más ímpetu, ahora ya acompañada de chorros de agua caliente. La erupción no se haría esperar, y a los pocos días la lava y cenizas empezaron a caer sobre el mar. Y fue entonces cuando la isla sin nombre nació, El día 17 de Julio, ya se podía contemplar un islote de 8 metros de altura, que crecía con rapidez.

Los británicos no tardaron en mostrar su predilección por la isla que se encontraba en su ruta hacia Malta, por aquel entonces bajo dominio británico. Y sería el Capitán Senhouse de la marina británica el primero en colocar la Union Jack sobre la isla, a la que los ingleses llamarían Graham, en honor de un político inglés que había ayudado a redactar la constitución siciliana del 1812, y reclamar su posesión para el Imperio Británico.

Como es de esperar los sicilianos no recibieron la noticia con excesivo agrado, e indignados, no tardaron en enviar un barco para quitar la bandera y reclamar la isla para el Reino Borbón de Dos Sicilias, en aquel tiempo Italia aún no se había unificado. Ellos llamarían a la isla Ferdinandea, en honor a su Rey Fernando II. España, por su parte, también mostró su interés por el islote, aunque sin ni siquiera desembarcar él.

Los franceses, que si que se tomaron dicha molestia, enviaron un geólogo, el Profesor Prevost, que colocó la bandera francesa en lo más alto de la isla que llamaría Ille Julia, ya que la isla había “nacido” en Julio. Tras llevar a cabo un reconocimiento exhaustivo de la isla el 29 de Septiembre, el profesor concluyó que la isla al carecer de una base firme podría desparecer de manera súbita por la acción erosiva de las olas.

Durante los cinco meses posteriores, la isla resistió y el conflicto diplomático llenó páginas en los periódicos. La isla atraía a turistas y curiosos, que acudían a contemplar sus dos pequeños lagos y sus 5 kilómetros de circunferencia que alcanzaban una altura máxima de 60 metros, algunos de estos turistas incluso se aventuraban a subir a su cumbre rodeada de nubes de gases nocivos.

También fueron numerosos los científicos que la visitaron durante este tiempo, y se dice que la aparición de la isla sirvió de inspiración a varios escritores, entre ellos Julio Verne o Alejandro Dumas, en sus obras “Las grandiosas aventuras del maestro Antifer” y “Le Spéronare”, respectivamente.

Mientras, los marineros de la zona la zona aún la miraban con desconfianza, intentando aún descifrar las fuerzas mágicas capaces de mover isla arriba y abajo. Se decía incluso, que los nobles de la Casa de Borbón habían planeado instalar un lujoso balneario en sus playas.

Sin embargo, todos los planes, todos los conflictos, desparecieron al mismo ritmo que la isla iba desapareciendo poco a poco. El 7 de Noviembre ya sólo contaba con un perímetro de menos de medio kilómetro, y finalmente el 17 de Diciembre del 1831, dos oficiales napolitanos constataron que la isla Julia, Ferdinandea o Graham, había desaparecido.

De esta manera se cumplió el pronóstico francés. La isla estaba compuesta por tefra suelta, que es el material que es expulsado por el volcán a través de su columna eruptiva. La escasa consistencia de este material hizo que la isla fuera fácilmente erosionada por la acción de las olas.

Nuevas erupciones en 1863 provocaron que la isla re-emergiera antes de ser destruida por las olas a los pocos días. Durante casi un siglo no se volvió a hablar de ella, aunque las cartas de navegación advertían de su presencia, bajo el nombre de Banco de Graham. Situada a sólo 8 metros bajo el nivel de las aguas, constituía un peligro para la navegación. Peligro que despareció cuando en 1925 bajó hasta los 25 metros.

En 1987, la isla sería protagonista de otro capítulo rocambolesco, cuando un bombardero de la Fuerzas Aéreas americanas en su camino a bombardear Libia, la confundió con un submarino y la decidió dejar caer una de sus bombas sobre ella. Años más tarde, en 1995, unos temblores en la costa siciliana también fueron atribuidos a la isla.

Sin embargo, fue a partir del 2000 cuando la disputa sobre una isla inexistente empezó a resurgir, esta vez el conflicto se adelantó a la aparición misma de la isla. Al aumentar la actividad sísmica en la zona empezaron a surgir las especulaciones entre los vulcanólogos, sobre una eventual erupción y una reaparición de Julia. De hecho, la cima del volcán se encontraba pasó de los 8 metros bajo el nivel del mar que se encontraba en 1999 a sólo 5 en el 2002. Varios artículos en la prensa italiana y británica, en un tono sensacionalista, volvieron a poner de actualidad las diferencias diplomáticas sobre la soberanía de la isla, algunos con titulares tan peculiares como este: “Un trozo desparecido del Imperio Británico está a punto de resurgir”.

Los artículos hicieron surgir rumores que barcos de la Armada Británica habían sido vistos en la zona, quizás comprobando si había algo de verdad en los titulares. Los italianos está vez no tardaron en reaccionar, y unos buceadores dejaron todo listo para la posible resurrección de la isla.

El alcalde de Sciacca, con la ayuda de pescadores, marineros y otras personalidades de la zona, orquestó una pomposa ceremonia, algo teatral, a la que invitó al Príncipe Carlos de Calabria, descendiente de Fernando II, que acudió acompañado de su esposa la Condesa Camilla Cruciani. Durante la ceremonia se colocó la bandera tri-color y una placa sobre la cumbre hundida, con el texto “L’isola Ferdinandea era e resta dei Siciliani” (La isla Ferdinandea era y queda de los sicilianos). Placa y bandera serían encontradas posteriormente rotas.

Pese a estar todo listo, la actividad volcánica cesó y la isla se quedó esperando sumergida 6 metros bajo el nivel del mar. Según los informes del Gobierno Italiano, no se esperaba que la isla re-emergiera a corto plazo, aunque no descartaban que lo hiciera en un futuro.

Posteriormente, en 2006, Giovanni Lanzafame y otros expertos del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia anunció el descubrimiento del volcán Empédocles. Después de realizar búsquedas alrededor de la isla Fedinandea, Lanzafame comprobó que la isla era solamente una parte del “nuevo” volcán y que las fumarolas presentes alrededor de la isla formaban parte de una única estructura, que mide unos 400 m de alto, 30km de largo y 25 de ancho. El informe también concluyó que no se espera una erupción en un futuro próximo.

PS: Fue durante la Primera Guerra Púnica (entre 264 y 241 A.C) cuando se tiene constancia por primera vez de actividad volcánica, pero se cree que la isla ha aparecido y desparecido cuatro o cinco veces desde entonces, por períodos breves.

*foto 1: Pintura de la erupción de 1831 (fuente Il dottor StranoWeb)
*foto 2: Situación de Ferdinandea
*foto 2: Ferdinando II delle Due Sicilie
*foto 3: Placa de piedra colocada la isla en 2002 (fuente Il dottor StranoWeb)


posts relacionados:
- Tavolara, el que fue el reino más pequeño del mundo
- Rockall, la roca en medio del mar
- El archipiélago de Svalbard

+info:
- Ferdinandea en es.wikipedia.org
- Ferdinandea in en.wikipedia.org
- The Island that Time Remembered in The Independent
- Volcano may emerge from the sea in BBC News
- Fire from the Sea in TIME Europe
- Ferdinandea Isle in Grifas Almanacco Siciliano

sábado, 25 de octubre de 2008

El millar y premios 20blogs

Esta semana hemos llegado por primera vez al millar de subscriptores. Así que quería dar la bienvenida como es merecido a ese subscriptor anónimo, que es extensible, por supuesto, a todos los que llegasteis antes.


No sé si son naranjas, manzanas o tal vez melocotones.

Como el post ya tiene un cierto "tufillo" de auto-bombo ;-), pues que mejor manera de acabarlo que recordándoos que aún podéis votar este blog en los premios 20blogs del diario 20minutos, en los que estamos inscritos en la sección cultura. Para votar simplemente clickar en la imagen de abajo, aunque es necesario estar registrado en la web de 20minutos.


Premios 20Blogs


Aprovecho la ocasión para animaros a descubrir otros blogs inscritos, algunos de los cuales llevan tiempo en la sección blogroll de cabovolo, entre otros: Fronteras, Y me quedé esperando el tren, Pueblos Abandonados, El baul de Josete, Ya está el listo que todo lo sabe, ... Creo que estos son de los que hace más tiempo que sigo y no había recomendado en anteriores posts. Tampoco era plan de hacer una lista interminable, otro día... más.

Disculpar el off-topic y el auto-bombo. Un saludo y gracias a todos por esta alegría!

lunes, 20 de octubre de 2008

La Hermandad de los Vitalianos, los dueños del Báltico

Amigos de Dios y enemigos del mundo entero”, este era el grito de guerra de la Hermandad de los Vitalianos, una compañía de piratas, que a finales del siglo XIV llegó a hacer temblar a la todopoderosa Liga Hanseática, establecer su propio “estado en la isla de Gotland y colapsar el comercio del Mar Báltico. El tiempo, su fama de igualitarios y la propaganda política acabaría haciendo de ellos personajes de leyenda.

En 1392 la reina Margarita I de Dinamarca y Alberto de Suecia guerreaban por conseguir la supremacía en Escandinavia. La ciudad de Estocolmo se encontraba sitiada por las fuerzas danesas y el rey Alberto, en aquel entonces Duque de Mecklenburgo, contrató a una compañía de corsarios para luchar contra los daneses y llevar suministros y provisiones a la ciudad sitiada.


Estos navegantes cruzaban por la noche o incluso por el día las líneas de buques enemigos llevando armas, información y sobre todo alimentos, que en un derivación del latín (victualia) se diría vituallas, de esta primera misión como “proveedores de vituallas”, derivaría el nombre de vitaliano.

Los Hermanos Vitalianos estaban organizados de manera similar a una hermandad o gremio, y atraían a sus filas gente de toda Europa. Su principal enemigo era la poderosa ciudad hanseática de Lubeck, que apoyaba a Dinamarca en la guerra. El resto de ciudades de la Liga Hanseática al principio apoyaba la hermandad, ya que no querían que Dinamarca saliera victoriosa. Dinamarca, debido a su situación geográfica, podría jugar entonces un papel estratégico en el control de las rutas marinas.


Del 1392 en adelante, los Hermanos Vitalianos se convirtieron en un poder a tener en cuenta en el Báltico. Contaban con puertos seguros en las ciudades de Rostock, Ribnitz, Wismar y Stralsund. Sin embargo la idea de valerosos corsarios que arriesgaban sus barcos y vidas para mantener con vida a la población de ciudades sitiadas fue degenerando hacía a la piratería y a las incursiones costeras. En 1393 saquearon la ciudad de Bergen y en 1394 conquistaron Malmo. También saquearon muchas otras ciudades y llegaron a ocupar partes de Frisia y Schleswig.

En el apogeo de su poder, en 1394, la Hermandad ocupó la isla de Gotland y estableció su cuartel general en la ciudad de Visby. Allí prosperaron y crecieron hasta convertirse en una especie de estado independiente.

El comercio marítimo del Báltico casi se paralizó, en especial la industria del arenque. La situación era tan insostenible que la Reina Margarita solicitó el apoyo del Rey Ricardo II de Inglaterra para que enviara sus barcos a combatir los piratas. En 1395, la reina Margarita unió Dinamarca, Suecia y Noruega y formó la Unión de Kalmar. Dejando a la Liga Hanseática la única opción de cooperar con ella, lo cual fue un presagio de su futura decadencia.

Mientras tanto, los Hermanos Vitalianos seguían con sus ataques a todos los barcos que se les ponían a tiro. Los barcos de estos piratas eran mucho más rápidos y maniobrables que los hanseáticos, lo que les permitía capturarlos con facilidad. Además contaban con una tripulación, de unos 30 o 40 hombres, muy superior, no sólo en número, sino en habilidad a la de los barcos hanseáticos.

Pero sus días estaban contados, la reina Margarita y el rey Alberto de Suecia cedieron la isla de Gotland a los caballeros de la Orden Teutónica, con la condición de que expulsaran de ella a los Vitalianos. El Gran Maestro de la Orden, Konrad von Jungingen, dirigiendo 5000 caballeros y 80 barcos, logró conquistar la isla en 1398, destruyendo la ciudad de Visby y expulsando a la hermandad.

Tras la pérdida del “paraíso báltico”, la anarquía siguió reinando en la zona. Muchos de los miembros de la Hermandad seguían en el mar y encontraron refugio en las costas de Frisia, una región hoy divida entre Holanda y Alemanía. Las numerosas bahías, islas y escondites naturales convertían a esta región en un lugar ideal para unos piratas, además la región carecía de un poder único, sino que estaba fragmentada en pequeños señoríos.

Un aristócrata que estaba enfrentado con la mayoría de sus vecinos y que consideró que los piratas podrían convertirse en unos interesantes aliados, les dio cobijo.

Los sucesores de los Hermanos Vitalianos se hacían llamar Likedeelers, que significaba “compartir en partes iguales”, en su caso los botines de sus acciones. Se dice que incluso lo hacían con los pobres de los pueblos costeros. Pasaron a centrar su actividad en el mar del Norte pero también atacaron la costa Atlántica, el Ducado de Brabante, Francia, e incluso hasta España.

Fue en esta época, cuando uno de los líderes más famosos de la hermandad, el Capitán Stortebeker, se convertiría en un personaje de leyenda. Su nombre, que en bajo Alemán significaría “vacía la jarra de un trago”, provendría de que supuesta habilidad para beber cuatro litros de cerveza sin retirar la jarra de su boca. Stortebeker compartía el poder a modo de triunvirato con otros dos líderes. Uno de ellos era Godeke Michels, conocido por detestar la cobardía hasta tal punto que arrojaba por la borda a los miembros de las tripulaciones que no habían resistido lo suficiente.

El tercer hombre que era, parece ser, el cerebro de la hermandad sería Magister Wigbold o el “Maestro de las siete artes”. Un personaje de pasado misterioso del que se dice que de joven había entrado en un monasterio. De allí habría sido expulsado en extrañas circunstancias, y posteriormente habría ingresado en la universidad de Oxford. Tal vez debido a su formación, prefería la negociación de una rendición a la lucha, con el fin de reducir el número de víctimas.

La tranquilidad en Frisia tampoco duraría mucho. En 1400, los vitalianos sufrieron un primer ataque, dirigido por varios capitanes hamburgueses, en la desembocadura del Ems, más de 100 vitalianos murieron. Otro segundo al año siguiente causó la muerte de otros 73. Por otra parte el señor que los había acogido con tanto agrado, empezó a cambiar su actitud con los vecinos, no siéndole ahora ya de ayuda, los vitalianos tuvieron que huir. La mayoría lo hizo hacía Noruega, pero Stortebeker decidió quedarse.

En 1401 el comandante hanseático, Simon de Utrecht, y Stortebeker se encontraron en el mar cerca de Heligoland. Simon había camuflado su flota de combate como barcos mercantes. Stortebeker cayó en la trampa y atacó a la flotilla. Tras tres días de batalla, Stortebeker y su tripulación fueron atrapados. Según algunas teorías, el timón del barco de Stortebeker habría sido saboteado por un traidor. Una vez capturados fueron llevados a Hamburgo para ser juzgados. La leyenda cuenta que Stortebeker llegó a ofrecer una cadena de oro tan larga como para rodear toda la ciudad a cambio de su libertad. Sin embargo, Stortebeker y sus 73 hombres fueron condenados a muerte y decapitados.


La más famosa leyenda sobre este personaje es a cerca de su ejecución. Se dice que Stortebeker había pedido al alcalde de Hamburgo que liberara a aquellos de sus hombres por los que fuera capaz de pasar delante después de ser decapitado. El alcalde aceptó la propuesta, que aparentemente no tenía riesgo, pero sorprendente después de ser decapitado, Stortebeker se levantó y caminó por delante de doce de sus hombres. Pese a ello, los doce fueron ejecutados con los demás.

Otros historiadores contradicen la anterior versión sobre la muerte de Stortebeker. Para empezar, la fijan un año antes, en 1400. Se basarían para ello en una factura, que se conserva en los archivos de la ciudad de Hamburgo, por la excavación de tumbas para 30 hermanos Vitalianos, de ser estas las tumbas para Stortebeker y sus hombres, no encajaría con la versión de los 73 hombres con los que fue capturado.

Más importante que su vida, fue el rol que Stortebeker jugó en la formación de la consciencia nacional alemana. Mucho tiempo después de su muerte se convertiría en un personaje de leyenda. Aunque para sus contemporáneos su nombre y el de sus piratas era sinónimo de peligro y miedo. Se produjo una idealización de sus motivos, creando una imagen de personaje valeroso, aventurero, amante de la independecia,…. una especie de “rebelde nórdico”, un “Robin Hood” del Báltico.
Su figura también sería utilizada en la propaganda política. La izquierda lo convertiría en un héroe de la lucha de clases medieval, del “proletariado” contra la “capitalista” Liga Hanseática. Por su parte, el nacionalismo lo convertiría en una especie de Francis Drake alemán.

La muerte del legendario capitán y la posterior de Godeke Michels junto al “Maestro de las siete artes” en 1402, tampoco supusieron el fin de los Likedeelers. En 1429, 28 años después de la ejecución de Stortebeker, antiguos miembros de la Hermandad de los Vitalianos atacaron, saquearon y quemaron parte de la ciudad de Bergen. Los Likedeelers seguirían siendo un peligro en el mar del Norte y Báltico hasta el 1440.

PS: Los grupos de alemanes de Slime y Running Wild (clikar para ver sendos vídeos), de punk y heavy respectivamente, dedicaron sendas canciones al capitán Stortebeker. En la isla de Ruegen se celebra cada año un festival dedicado al mítico capitán. Stortebeker es también el nombre de una cervecera de Stralsund, cuyo slogan es: “Cerveza para los honrados”.

*foto 1: Muralla de Visby (Gotland), cerca de la puerta norte
*foto 2: El “campo de operaciones” de los Vitalianos
*foto 3: Retrato, muchas veces identificado como Klaus Stortebeker, aunque es de Kunz von der Rosen

*foto 4: Bunte Kuh, barco que atrapó a Stortebeker

*foto 5: Ejecución de Vitalianos en Hamburgo (1401)

*foto 6: Una de las cervezas dedicadas a Stortebeker


posts relacionados:
- Blas de Lezo, el almirante que derrotó a Inglaterra
- Saint Malo, ciudad de Corsarios

+info:
- Los vitalianos en Piratería en es.wikipedia.org
- Victual Brothers in en.wikipedia.org
- Klaus Stortebeker in en.wikipedia.org

lunes, 13 de octubre de 2008

Chozoviotissa, el monasterio de una sola pared

En la encantadora isla de Amorgos, que forma parte del archipiélago de las Cícladas, se encuentra el famoso monasterio bizantino de Chozoviotissa. Incrustado desde el siglo XI en la pared de un acantilado a 300 metros sobre el Mar Egeo, es uno de los más espectaculares de las islas griegas.


Cuenta una leyenda que un día llegó a la playa, que se encuentra a los pies del acantilado, una barca sin nadie a bordo pero con una valiosa carga, un icono de la Virgen María, que habría sido salvado de los iconoclastas por una mujer piadosa originaria de Chotziva o Koziva, una ciudad de Tierra Santa aún no identificada que daría nombre al monasterio. La milagrosa llegada del icono a la playa sería el motivo por el cual el monasterio se dedicaría a la Virgen y se habría escogido dicho emplazamiento.

Siguiendo con la leyenda, el monasterio no habría estado siempre donde se encuentra ahora, sino que inicialmente, los habitantes de la isla construyeron la iglesia para albergar el icono en el mismo lugar pero situada a menor altura. Cuando aún estaba en construcción fue destruida pero milagrosamente las herramientas se salvaron y fueron colocadas en un punto mucho más alto e inaccesible que el original. El cincel del maestro constructor fue descubierto clavado en la roca, señalando el lugar donde se debería construir el monasterio, se dice que sería el lugar donde ahora se encuentra la capilla.


Sean ciertas o no estas leyendas, el emplazamiento escogido para el monasterio sin duda resulta peculiar, en un acantilado a 300 metros de altura sobre la playa, lo cual sin duda supuso una dificultad añadida para la construcción de un edificio así en su época. Su fundación se remonta al 1017, habría sido reconstruido posteriormente o verdaderamente fundado por el emperador bizantino Alejo I Comneno en el 1088.

El monasterio debe su sobrenombre al hecho que sólo tiene una pared levantada, mientras que las otras están constituidas por la roca justo en el punto que el Monte Profitis Ilias (de casi 700 metros de altura) forma una cueva natural. El color blanco de su pared, que contrasta con el gris rojizo del acantilado, hace la visión del monasterio aún ser más impresionante.


El interior del monasterio, que está distribuido en 8 niveles, tiene una altura de 45 metros y su anchura máxima es de 4.6 m. Sus ventanas miran al Egeo, todas de diferente tamaño y distribuidas de forma irregular. Dos impresionantes contrafuertes parecen haber tomado la responsabilidad de evitar que el edificio se escurra hacia abajo. La capilla fue instalada en una de las cavidades de la roca, tal vez donde señalaba el cincel.

Durante sus casi 1000 años de historia siempre ha estado habitado. Se estima que podían alojarse hasta un centenar de monjes, aunque en 1989, no había más que dos. Tras la caída del Telón de Acero, el monasterio volvió a cobrar cierta vida, y como ha ocurrido en otros monasterios griegos, se han instalado en él numerosos monjes jóvenes provenientes de Rusia.


Para visitarlo, aparte de subir una buena cantidad de peldaños que separan la carretera de la entrada, hay que respetar el código de vestimenta, que se puede resumir en que los hombres deben de llevar pantalones y las mujeres no. La entrada es a través de una puerta baja de mármol, que conduce a una escalera irregular y estrecha que permite subir a los niveles superiores, en el más alto se encuentra la capilla con sus iconos, uno de ellos es el milagroso, y valiosos manuscritos.


Desde la capilla se puede acceder a la terraza que ofrece una bella vista de las aguas azules del Egeo y otras más que impresionante vista de la playa que se extiende a los pies del acantilado, 300 metros más abajo, a la que se puede llegar desde el monasterio tras un paseo de unos 40 minutos.

Además de las estancias que se pueden visitar, el monasterio también cuenta con las celdas de los monjes, el refectorio, las cocinas o la prensa de vino.


PS: En la isla de Amorgos, de tan sólo 131km2, podemos encontrar 360 capillas bizantinas, según parece, durante el dominio otomano, construir una capilla en tierras propias eximía de pagar impuestos.

*foto 1: Vista del monasterio, foto original en www.greek-islands.us
*foto 2: El acantilado y el monasterio foto original de Leo@
*foto 3: Entrada al monasterio, foto original de Carlos Coutinho
*foto 4: Escaleras interiores del monasterio, foto original de Nicolas Bega
*foto 5: Campanario y pared del acantilado, foto original de www.greek-islands.us

vídeos en youtube.com:
- The Monastery of Amorgos in MegaTV, el video anterio, si no lo habéis visto antes, y os ha gustado el articulo, no os lo perdáis
- Colección animada de fotos del monasterio y la isla
- Vídeo de una ascensión, no es de tanta calidad, pero sí muy expresivo

posts relacionados:
- El monasterio imposible de la isla de Skellig Michael
- Monte Athos, el jardín de la Virgen María
- Las iglesias excavadas del Jerusalem etíope
- El Castillo de Perdjama, el castillo dentre de una cueva

+info:
- Amorgos: Home to the Improbable and Impractical by Hellenic Communication Service LLC
- Amorgos Monastery in greeka.com
- Monastery of Hozoviotissa in www.greek-islands.us
- El Monasterio de Panaghia Chozoviotissa, Amorgos en es.wikipedia.org

lunes, 6 de octubre de 2008

EURion, fotocopiadoras y billetes

La constelación de EURion fue descubierta el año 2002, pero no por un astrónomo con un telescopio sino por un joven informático alemán en un billete de 10 euros mientras intentaba averiguar porque una fotocopiadora Xerox rechazaba fotocopiar billetes.

El joven que se llamaba Markus Kuhn , fue el primero en describir un patrón de cinco círculos amarillos, verdes o naranjas que se repiten en varias aéreas de los billetes de varios bancos. El patrón recibiría el nombre de EURion resultado de combinar la palabra EURO y Orion, una constelación que tiene una forma similar. La mera presencia de cinco e estos círculos en una página es suficiente para que algunas fotocopiadoras de color rechacen fotocopiar un original.

Andrew Steer más tarde descubrió ciertos ratios enteros entre las distancias de los círculos, lo cual dio más pistas sobre el algoritmo que usaban diferentes fotocopiadoras para detectar el patrón.

El billete de 10 euros en uno de los billetes en los que esta constelación se ve con más facilidad. Otros bancos optan por integrar la constelación en el diseño del billete. En billetes alemanes, los círculos EURion eran la parte más interior de los círculos concéntricos del fondo del billete. En los billetes antiguos de 20 libras del Banco de Inglaterra, aparecían como la cabeza de notas musicales, aunque en la versión de 2007 aparecían como meros círculos alrededor del texto 20L. En algunos billetes de dólar americanos, forman el dígito cero en pequeños números amarillos que indican el valor del billete.

Aparte de en estos billetes EURion aparece y ha aparecido en billetes franceses, indios, eslovacos, noruegos, mejicanos, armenios, belgas, sudafricanos y muchos más.

Pese a su descubrimiento los detalles técnicos de la constelación EURion siguen siendo mantenidos en secreto tanto por sus inventores como sus usuarios. Una solicitud de patente sugiere que el patrón y su algoritmo de detección fueron diseñados por la OMRON Corporation, una compañía japonesa de electrónica. Incluso se desconoce si este mecanismo anti-falsificación tiene algún nombre oficial. El término “Omron anti-photocopying feature” (Omrom mecanismo anti-fotocopia) apareció en Agosto del 2005 en una nota de prensa de la Reserva del Banco de India. El término “Omron rings” (Anillos de Omron) apareció en la entrada sobre el tema de la wikipedia alemana y fue usado un premio de una sociedad de coleccionista de billetes.

Durante el año 2004, varios usuarios descubrieron que las últimas versiones de Adobe Photoshop CS no permitían trabajar con billetes, se pensó que estos programas se basaban en el mismo mecanismo que las fotocopiadoras. Según un artículo de Wired magazine , el mecanismo de detección de billetes, se llamaba Counterfeit Deterrence System (CDS) (Sistema de disuasión para la falsificación), y había sido diseñado por el Central Bank Counterfeit Deterrence Group (un organismo creado por los bancos centrales de 27 países) y era suministrado a las compañías como un módulo binario, en plan caja negra, por lo que las compañías desconocían su funcionamiento interno.

Sin embargo, experimentos posteriores llevados a cabo por Steven J. Murdoch y otros demostró que el mecanismo anti-falsificación que incluían Photoshop y otras aplicaciones no se basaba en el patrón EURion. Sino en la detección de una marca de agua digital dentro de los billetes, desarrollada por Digimarc.

En cualquier caso las protecciones que incluía la primera versión de Photoshop CS eran de lo más fácil de saltar, a veces de manera tan simple como hacer un “pegar” desde otra aplicación. Lo cual hizo aun más cuestionable la incorporación de esta protección.

Obtener imágenes digitales de billetes de los organismos oficiales es un tanto engorroso. Para el caso de los dólares, se puede acceder a la web del U.S. Bureau of Engraving and Printing, donde se pueden obtener imágenes de billetes aprobadas por dicha autoridad. Pero se trata de imágenes de baja resolución y muestran la palabra “SPECIMEN” en una posición prominente por lo cual resultan poco útiles. Para los profesionales que necesitan imágenes de una resolución más alta pueden contactar con dicho organismo para ello.

La ley americana permite la reproducción de billetes siempre y cuando esta sean más pequeñas de un 75 o más grandes del 150% del original y sólo aparezca la imagen del billete por un lado. En el caso europeo, el Banco Central Europeo posee el copyright de los billetes de euro permitiendo la reproducción de ellos para fines publicitarios y similares mientras no haya peligro de confusión con originales.

*foto 1: constelación EURion
*foto 2: en un billete de 20 libras, disimulada entre las notas

*foto 3: en un billete de 20 dolares
, disimulada como los ceros de los 20s


PS: para originales de EURion, mirar dentro de cualquier cartera ;-)

posts relacionados:
- La gran mentira de la Tierra Redonda

+info:
- EURion constellation in en.wikipedia.org
- Currency Detector Easy to Defeat in Wired Magazine
- Abod Photoshop and CDS in adobe.com