miércoles, 16 de julio de 2008

El Ekranoplano, el Monstruo del Mar Caspio

A mediados de los 60, en plena Guerra Fría los satélites espía americanos captaron una extraña aparición en la costa del Mar Caspio. Un gigantesco avión, de 100m de longitud, con unas extrañas alas cuadradas truncadas. Sin saber muy bien que era la Inteligencia americana lo llamó el "Monstruo del Mar Caspio". Sin embargo no se trataba de un avión como los americanos sospechaban sino más bien de un barco de 550 toneladas de peso, capaz de volar aprovechando el efecto suelo. Además volaría a muy baja altura lo cual lo haría indetectable a los radares.

Fue el ingeniero Rostislav Evgenievich Alexeiev, quien llevaba trabajando desde hace un tiempo en las mejoras de los hidroalas quien concibió un nuevo medio de transporte el ekranoplano (avión pantalla) que aprovecharía las ventajas de los hidroalas pero que sería capaz de solventar la limitaciones irresolubles de estos. Nikita Jrushchov se interesó por el proyecto y le concedió fondos ilimitados para continuar su investigación.

Después de realizar cientos de modelos a escala, construidos con papel maché con los que Alexeiev realizaba pruebas en un tobogán, el primer prototipo de ekranoplan vió la luz. Los rusos lo llamaron KM, un avión propulsado por 8 motores en la parte delantera del fuselaje y 2 más en la cola para el empuje extra durante el despegue. Su primer despegue tuvo lugar en Octubre del 1966. El avión era capaz de elevarse 30 centímetros sobre el agua pero no podía elevarse a más de 3 metros por riesgo de estrellarse. Además podía hacer frente a olas de más de 5m sin ningún tipo de problema (el oleaje es uno de los problemas de este tipo de aeronaves).

Este KM fue utilizado como banco de pruebas para esta nueva tecnología, siendo útil hasta el año 1980 en que sufrió un aparatoso accidente y acabó hundido. El accidente fue debido a una ráfaga de viento que desestabilizó el aparato, el piloto, desobedeciendo las normas de manejo del ekranoplano que aconsejaban aproximarse a la superficie en caso de problemas, siguió su instinto de piloto de aviones "tradicionales" y optó por elevarse. El "efecto suelo" de debilitó y el KM acabó hundido resultando imposible de reflotar por su excesivo peso.

El objetivo del programa KM era investigar las posibilidades del antes mencionado, "efecto suelo", se trata de un empuje extra que experimentan las alas de un avión cuando este vuela muy cerca del suelo. Esto es debido a la sobrepresión que sufre el aire entre las alas y el suelo. Esta sobrepresión proporciona un colchón de aire que permite que la aeronave se sustente en el aire. Para que este colchón sea lo mayor posible los ekranoplanos tienen las alas cuadradas, además las alas están "partidas" alrededor de la mitad de su longitud, a fin de dirigir el flujo del aire hacia la parte inferior del aparato. Este efecto que permite que un avión sea capaz de levantar más peso o consumir menos carburante (puede llegar a reducir a la mitad de cantidad de fuel por kilo transportado) va desapareciendo a medida que el avión va ganando altitud.

Todos los ekranoplanos eran anfibios, siendo capaces de volar sobre tierra o mar a gran velocidad, siempre y cuando la superficie fuera relativamente plana. Los ekranoplanos habitualmente despegaban en el mar por facilidad pero no era necesario. En el mar al no haber contacto entre la quilla y el agua eran muchísimo más rápido que un barco normal.

Con el tiempo se fueron creando más modelos, así en el 1972 vería la luz el A-90 Orlyonok (Pequeño Águila), de 140 toneladas de peso y sólo 58 metros de longitud, propulsado por sus dos motores turbojet podía alcanzar velocidades de 400km/h con una autonomía de 1500km y una altura de crucero de entre 5 y 10 metros. Este aparato estaba concebido para misiones de asalto. Y se proyectaron 120 unidades para la Armada Soviética aunque finalmente se construyeron únicamente 3 ó 4, que se dicen que estuvieron en servicio hasta el 1993.

Posteriormente Alexeiev diseñó un nuevo modelo, M-160 (autillo), un ekranoplano de 74 metros de largo que entraría en servicio en 1989. Este ekranoplano está pensado para el transporte y lanzamiento de bombas nucleares, podía transportar 6 misiles grandes en la parte superior de su fuselaje y tanques y camiones en su gran bodega de carga. Precisamente cuando la Unión Soviética cayó se encontraba en construcción otro modelo, que quedó inacabado cuando las autoridades retiraron definitivamente los fondos para el proyecto. La misma suerte correría la construcción del Spasatel (el salvador), con capacidad para 500 personas, estaba dedicado a ser un hospital volante para las tripulaciones de navíos o submarinos. Su fuselaje inacabado aun se conserva.

La Unión Soviética no fue el único país interesado en aviones para aprovechar el "efecto suelo". A principios de los 60, un ingeniero alemán, Alexander Lippisch presentó una serie de diseños que despertaron el interés del ejército alemán aunque ninguno de ellos llegó a entrar en servicio.

Hace unos años a raíz de unas fotos de la base naval de Quingdao se ha especulado sobre el interés de los chinos sobre este tipo de naves, pudiendo ser militares o simplemente como medio de transporte rápido civil que aprovecharía los numerosos ríos del interior del país. El Monstruo Chino de los Mares sería mucho menor que sus primos soviéticos, apenas 20m y sería capaz de volar a 300km/h a medio metro sobre la superficie. De todas maneras parece estar más inspirado en los diseños alemanes que los de Alexeiev.

Pero tienen futuro los ekranoplanos?

En la actualidad el constructor aeronáutico ruso Beriev (fabricante de hidroaviones y aviones anfibios) se encuentra desarrollando el Beriev Be-2500, un ekranoplano que pretende lograr una capacidad de carga de 2500 toneladas.

En el 2002, el gigante Boeing entró en escena con un "monstruoso" Pelican , se trataría de un ekranoplano de unos 100 metros de largo y unos 150m de envergadura de alas, duplicando las dimensiones de la aeronave más grande jamás construida el Antonov An-225. Pelican, cuyas especificaciones aún están poco claras, estaría pensando para el transporte transoceánico a larga distancia, siendo capaz de llevar hasta 700 toneladas a una distancia de hasta 10,000 millas. Su altura de navegación sería de unos 6 metros, pero podría elevarse hasta los 6,000 metros si las condiciones del mar empeorasen en exceso funcionando como un avión convencional.

De momento poco más se ha sabido y aunque han aparecido otras empresas con proyectos similares, aún queda por ver si estos proyectos serán capaces de superar las dificultades técnicas que tuvieron de afrontar sus predecesores soviéticos: baja estabilidad longitudinal y la necesidad de un sistema de navegación y control más avanzado para controlar la altitud y evitar las colisiones.

foto 1,2,3: Ekranoplan KM "El monstruo del mar Caspio"
foto 4: Ekranoplan A-90 Orlyonok
foto 5: Ekranoplan M-160


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+info:
- In search of the Caspian Sea Monster in The Register.co.uk
- Ekranoplano en es.wikipedia.org
- Ekranoplan in en.wikipedia.org
- Between Wind and Waves: Ekranoplans in AutoSpeed
- The Ekranoplan, in The Russian Connection
- Chinese unleash Caspian Sea Monster in The Register.co.uk

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