lunes, 29 de marzo de 2010

La plaga de baile de 1518

Un día de julio de 1518, en una calle de Estrasburgo, una mujer llamada Frau Troffea comenzó a bailar de manera fervorosa. Pero no era una danza normal, pues según cuentan los cronistas, Troffea bailaría durante más de cuatro días, apenas parando para comer. Para entonces, ya no lo hacía sola, sino que eran 34 personas más las que la acompañaban, y el número no paraba de aumentar. Pasado un mes, ya eran más de 400, entre hombres, mujeres y niños.

El baile de la boda (1566) de Pieter Brueghel

Todos los indicios parecían indicar que el baile de San Vito había llegado a la ciudad. Una enfermedad temida, que hacía que los que la sufrían bailaran y se retorcieran de forma compulsiva en medio de alucinaciones y visiones, gritando de forma furiosa y, en muchas ocasiones, echando espuma por la boca, proporcionando a los afectados una apariencia de locura o, peor aún, de poseídos.

A medida que la plaga empeoraba, las autoridades buscaron el consejo de los médicos de la ciudad. Sorprendentemente, entre todos creyeron que lo más adecuado para estos enfermos del baile era que siguieran bailando, según el parecer generalizado, los enfermos sólo se curarían si no paraban de bailar durante las 24 horas del día. Para ello, habilitaron varios salones y construyeron un escenario de madera. Todo para que pudieran bailar a su aire. Y por si esto fuera poco, las autoridades contrataron a músicos para que tocaran y a bailarines profesionales para que los acompañaran.

La música servía, además de cómo estimulo para evitar que dejaran de moverse, como cura para sus males. En aquellos tiempos, se creía que la música era capaz de sanar, no sólo los males del cuerpo, sino también los del alma.

Para finales de verano, la plaga de danzantes ya se había extendido hasta varias docenas de ciudades y pueblos de Alsacia, y los bailarines comenzaban a morir aquejados de infartos, derrames cerebrales o, simplemente, de agotamiento. Muchos de los que resistieron acabaron siendo llevados a pie o en carro hasta alguna capilla cercana dedicada a San Vito. Santo al que muchos rezaban como último recurso y que se convirtió en el patrón de los danzantes. Finalmente, a principios de septiembre, la epidemia comenzó a remitir.

Por extraña que parezca, esta plaga de baile no es la primera de la que se tiene constancia. En 1374, en una docena de ciudades de la cuenca del Rin, coincidiendo con unas gravísimas inundaciones que habían traído la desesperación y el hambre a la región, cientos de personas fueron poseídas por una compulsión irrefrenable que también las obligaba a bailar. Se retorcían, giraban y contorsionaban durante horas, incluso días, chillando en medio de visiones y alucinaciones. En cuestión de semanas, la epidemia se extendió a grandes áreas del noreste de Francia y Holanda. Tuvieron que pasar meses hasta que la epidemia remitió.

Estrasburgo en 1493

Durante el siglo XV, fueron sólo unos cuantos los estallidos de este tipo de plagas de los que se tiene constancia. El más importante, en 1491, en un convento de monjas de los Países Bajos. Varias monjas fueron “poseídas por el espíritu de familiares malvados” que hacían que corrieran como perros, saltaran de los árboles imitando a los pájaros o maullaran como si fueran gatos. Aunque estas “posesiones” no se limitaron a los conventos, fueron las monjas las más afectadas. Durante los dos siglos siguientes, episodios similares se repitieron en otros conventos de París o Roma.

En el caso de Estrasburgo, como ocurrió en 1374 en la cuenca del Rin, la plaga tampoco vino sola, sino que lo hizo precedida por una sucesión de hambrunas provocadas por una serie de inviernos y veranos extremos. En este caso, fueron las heladas y las granizadas las que habían echado a perder las cosechas. El precio del pan había llegado hasta precios máximos y el hambre causaba grandes mortandades. Los que sobrevivían tampoco lo tenían fácil y muchos acababan arruinados por las deudas. La ciudad estaba llena de campesinos que lo habían perdido todo y que no tenían otra opción que mendigar por sus calles. A las ya temidas y conocidas lepra y viruela se les unían nuevas enfermedades como la sífilis, que se cebaba con ellos.

Las monjas, sin embargo, parecían estar protegidas de muchas de las calamidades de la época. Aunque los propios conventos podían no resultar el ambiente más sano, psicológicamente hablando. Muchas no estaban allí por decisión propia, sino por decisión de sus padres. Sin embargo, una vez dentro, les era muy difícil salir. Aunque, a veces, las que mostraban una desesperación mayor no tenían porque ser las que no parecían tener ningún tipo de vocación, sino, precisamente, a las que les sobraba, atormentadas y obsesionadas por el temor de no entregarse lo suficiente.

Las plagas de baile, o las posesiones en los conventos, son episodios tan extraños que lo más fácil es pensar que no existieron. Sin embargo, se dispone de una gran variedad de fuentes documentales que dan cuenta de su existencia. En muchos casos, las plagas fueron descritas de forma independiente por médicos, cronistas, monjes y sacerdotes. En el caso de Estrasburgo, incluso, figuran en las actas municipales las acciones tomadas por las asustadas autoridades.

Martirio de San Vito de Richard de Montbaston (S.XIV)

Pero, ¿qué era lo que producía estas maratones de baile?

Se ha especulado sobre la posibilidad que los bailarines formaran, en realidad, parte de algún tipo de culto herético. Aunque los testimonios de su época coincidían en describir a los danzantes como enfermos, no como herejes. Ni siquiera la Iglesia de la época, siempre dispuesta a combatir las herejías con contundencia, los veía como tales. Tampoco existe ninguna evidencia, según cuestiona el profesor John Waller de la Universidad de Michigan en su libro “A Time to Dance, a Time to Die”, de que los danzantes lo hicieran por voluntad propia.

Otros estudiosos han recurrido al cornezuelo (también conocido como ergot) para explicar las epidemias. Los partidarios de esta hipótesis sostienen que los enfermos podrían haber consumido pan contaminado con este hongo que contiene sustancias psicotrópicas. Durante la Edad Media, las intoxicaciones con él eran muy frecuentes. El ergotismo, en aquel tiempo conocido como el “fuego de San Antonio”, podía producir necrosis de los tejidos y gangrena en las extremidades. Muchos conseguían sobrevivir, pero quedaban mutilados de por vida, en algunos casos perdiendo todas sus extremidades.

Sin embargo, en la actualidad, se ha llegado a un cierto consenso entre psicología, historia y antropología, y la mayoría de los que han estudiado la cuestión defiende que las verdaderas causas de las plagas de baile, así como las oleadas de posesiones en los conventos de Europa, eran más psicológicas y culturales que fisiológicas. Según esta versión, las epidemias habrían sido el resultado de un trastorno psicogénico masivo, un tipo de histeria colectiva que acostumbra a aparecer después de largos periodos de angustia y tensión.

Uno de los motivos más importantes que les permite argumentar así es la falta de auto-control que mostraban los afectados. Según Waller, defensor también de esta versión, este comportamiento podría ser debido a que los danzantes habían caído en un estado de trance disociativo y presentaban un estado de consciencia alterado. De no ser así, es difícil de entender que alguien pudiera bailar durante días, hasta tener los pies magullados y sangrando, y no parar. Durante la epidemia de 1374, los testimonios coinciden en señalar que los bailarines no parecían totalmente conscientes, sino que mostraban una actitud frenética y salvaje, poseídos por sus visiones.

Waller reconoce que es factible que el cornezuelo pudiera haber inducido las alucinaciones y convulsiones, pero cree bastante difícil que fuera este hongo el causante de las interminables maratones de baile, puesto que uno de los síntomas del ergotismo es la reducción de la cantidad de sangre que llega hasta las extremidades, lo cual, aparte de producir fuertes dolores, dificulta moverse y, por supuesto, bailar.

Grabado de Hendrik Hondius I de una obra de Pieter Brueghel. Original

Waller achaca la irrupción de la epidemia de baile al contexto cultural y social de la época general y, en particular, a la situación extrema por la que pasaba Estrasburgo. Se trataba de una sociedad demasiado susceptible a la influencia de santos y demonios, lo que la convertía en terreno abonado para la aparición de supersticiones, miedos y falsas creencias. Se creía, por ejemplo, que si alguien provocaba la ira de San Vito, el santo enviaría una epidemia del baile compulsivo que lleva su nombre (¿?). Según Waller, los ciudadanos de Estrasburgo, antes del estallido, estaban convencidos, de alguna manera, que la ira del santo se había desatado sobre la ciudad.

De esta manera, los más vulnerables comenzaron a temer la posibilidad de ser presa de esa maldición, y eso los convirtió en más propensos a caer en un estado de trance involuntario. Un estado que en grupos sometidos a una situación de angustia y temor, como era el caso, puede resultar extremadamente contagioso. Además, en este caso, la decisión de las autoridades de reunir a todos los afectados y hacerlos bailar en las partes más bulliciosas de la ciudad, no hizo sino que facilitar este contagio, ayudando a que la epidemia se extendiera sin control. Todo lo contrario de lo que recomiendan los expertos en la actualidad.

Cuando una persona entraba en trance, aunque era de forma involuntaria, actuaba como se esperaba de los afectados por la maldición, bailando de manera descontrolada durante días. Y, a cada nueva persona “poseída”, los que quedaban, más convencidos estaban que la maldición era una realidad.

En definitiva, según Waller, todo fue una consecuencia de la desesperación, la devoción y, sobre todo, de la sugestión. Así, la plaga comenzó a perder fuerza al mismo tiempo que las creencias sobrenaturales que la habían producido comenzaron a perderla. Durante la década siguiente, la ciudad de Estrasburgo se convirtió al protestantismo y dejó de ser susceptible, según Waller, a este tipo de epidemias al abandonar la adoración de santos.

¿? Extrañamente, San Vito era el santo al que se invoca contra ese baile, “su” baile .

PS: A partir de una recomendación de v., llegué a este otro tema. ¡Gracias, v.!

Enlace permanente a La plaga de baile de 1518

+posts:
- Folie à deux, cuando la locura es cosa de dos
- Los Niños Verdes de Woolpit
- La Cruzada de los Niños
- El mítico reino de Preste Juan
- La Gran Hambruna del 1315-1317
- La secta de los Asesinos
- La heroica cuarentena de Eyam contra la Peste

+info:
- Dancing Plague of 1518 in en.wikipedia.org
- Looking Back: Dancing plagues and mass hysteria in thephychologist.org.uk
- Dancing Plague” and other Odd Afflictions Explained in Discovery Channel
- Dancing death in BBC

42 comentarios:

* El tropicólogo * dijo...

Todos a bailar!

Hola Bovolo! Muy interesante tu entrada, como siempre. Pero aún no logro entender el porqué a la enfermedad del "baile de San Vito" se la conoce como tal :O

¿Será que San Vito también sufrió un mal parecido o quizá el mismo?

Saludos!

Jeshua_Morbus dijo...

Muchas veces he oído hablar acerca de esta enfermedad pero nunca supe (ni llegué a interesarme) por qué lo llamaban "baile" (pensaba que eran simplemente convulsiones, no un baile de verdad).

Nunca te acostarás sin aprender algo nuevo, dicen. Buen artículo ^_^

Bovolo dijo...

Hay una cierta confusión sobre lo de "baile de San Vito" porque, entre otras cosas, han sido varias las enfermedades que han recibido ese nombre.

Por un lado, las "dancing manias" y, por otro, varias formas de chorea.

Yo pensé que se le llamaría así por algo relacionado con el martirio del santo. Aunque luego leí que en la Edad Media muchas enfermedades recibían el nombre del santo al que había que invocar o rezar cuando se sufrían. Como el "fuego de San Antonio".

A cada enfermedad, a cada parte del cuerpo, le toca su santo curador o protector, que a veces da su nombre a la enfermedad como “Mal de San Juan”, o para la epilepsia “baile de San Vito”. (fuente)

Por lo tanto, San Vito no era el culpable sino el salvador. Por eso me ha extrañado lo de que la gente temiera que el santo enviara una plaga de su baile.

Luego hay que tener en cuenta que un mismo santo podía ser el patrón de varias enfermedades. O una enfermedad tener varios patrones en función del área geográfica.

Más sobre confusiones con "baile de San Vito": Saint Vitus' dance: vital misconceptions by Sydenham and Bruegel (PDF).

Un poco lioso... No?

Saludos y ... bienvenido!

Bovolo dijo...

Gracias, Jeshua. Espero que mi anterior comentario te lo aclaré un poco más ;-)

Saludos!

Orayo dijo...

Me acabo de marcar un bailoteo para celebrar la entrada. Quiza te resulte curiosa esta otra historia de histeria colectiva.
http://www.fogonazos.es/2009/03/la-epidemia-de-risa-de-tanganika.html

Muy interesante tambien la confusion sobre el "baile de San Vito".

salu2!

Alb dijo...

Ergot es el nombre en Ingles, En español este hongo se conoce como
cornezuelo del centeno ya que crece en este cereal y tiene la apariencia de pequeños cuernos.

ana dijo...

Como siempre me dejas fascinada con la historia que cuentas y eso supone un largo paseo por tus posts anteriores, tus enlaces, y los enlaces de estos... tengo para varios dias. Gracias!

Bovolo dijo...

Alb, en tu mismo enlace dice que ambos nombres son válidos en castellano ;-)

Aunque es cierto que cornezuelo es más habitual en castellano. No reparé en él mientras preparaba el artículo.

Gracias por las sugerencia, creo que lo cambiaré ;-)

De nada, Ana. Todo un placer que te haya resultado interesante el post de hoy y te apetezca darte un paseo por otras historias. Bienvenida!

Un saludo para los dos!

Tripiyon dijo...

Y yo que siempre creí que lo de "El baile San Vito" era cosa de mi abuela, jejeje. Lo digo porque cuando éramos críos y sin parar como era normal, siempre solía decir que parecía que teníamos el baile San Vito.

Muy interesante, algo que no sabía. Gracias por compartirlo.

Saludos
Tripiyon

Bovolo dijo...

Tripiyon, yo también había oído ese uso de la expresión.

Encantado de que hayas descubierto aquí esta plaga ;-)

Un abrazo!

Alex Maladroit dijo...

Es curioso que Estrasburgo haya sido durante toda la historia una de las ciudades más... permíteme la licencia, 'puteadas' del mundo.

Anónimo dijo...

Lo dicho muy interesante la noticia . Pos nada hay que reconocer que la autosugestión tiene miga , para llegar a los limites que nombras. En esa idea pero mucho mas descafeinada se basa la publicidad de nuestros días , que es hacernos pensar que necesitamos ese producto para ser mas .....Para terminar , me quedo todavía algo pensativo en la fuerza de dicho estado , para seguir bailando hasta morir. En fin también dejas claro que al final era una falta de cultura de aquella época , sino que hacia la iglesia torturando a la peña , otra falta de cultura . Menos mal que he nacido en esta época menos desletrada y poder ver tus escritos es algo que merece la pena ver . Una gota mas en el vaso bueno.Chaooo y perdona si me he alargado un poquito ,jejeje Galileo

Bovolo dijo...

Alex Mandroit, miraré la historia de la ciudad. Lo desconocía y eso que estuve una vez por allí. Muy bonita!

Anónimo, de momento, parece mejor nuestra época ;-) ¡Desde luego!

ZoretMan dijo...

por que dice clarito ARGENTINA en la 2da ilustracion????

Bovolo dijo...

Zoretman, muy buena vista. Yo no me había dado cuenta.

Aunque no me queda muy claro si te has alegrado o no de tu hallazgo ;-)

Es la adaptación del nombre de Estrasburgo en tiempos de los romanos: Argentoratum.

Saludos y bienvenido!

Josete dijo...

No se si me ha encantado más tu entrada o tus respuestas,..genial y ilustrativo como siempre.

Bovolo dijo...

Gracias, Josete!

La verdad que los comentaristas de esta entrada me han hecho trabajar horas extra ;-) Y, sin duda, me han ayudado a completarla.

Por cierto, ahora, revisando los comentarios, me he dado cuenta que se me había pasado el de uno de los habituales de la casa, Orayo. :-(

Venga un ole por ese baile. Sí que conocía la epidemia de Tanganika. De hecho, fue esa la recomendación de v. ;-) Y buscando, buscando... llegué hasta esta otra

Un saludo, majetes!

fernando dijo...

Bailando,me paso el dia bailando .....y los vecinos mientras tanto,no paran de molestar.


Cómo siempre GRAN Bovolo despejando incognitas y dando lo mejor para su estimada clientela,plas plas plas.

Muchas gracias(y son de veras,me imagino lo dificil de tú labor),espero que pases una muy buena Semana Santa,un saludazo,nos leeremos pronto.

Pumuky

v. dijo...

Gracias a ti Bovolo! :-) Habrá inspirado Andersen en esto su cuento de las zapatillas rojas? El caso es que esto es casi más interesante que lo de la epidemia de risa.

No, mentira, es igual de interesante. Luego dirán que las cosas que permanecen inexplicadas por la ciencia son misteriosas, pero a mí la sugestión psicológica de un gran número de personas me sigue pareciendo increíble, por más que le hayan puesto nombre.

Un saludo y gracias otra vez :-)

Bovolo dijo...

Pumuky, ya estabas faltando tú en este baile.

Gracias a ti, como siempre, por comentar. Se intentará descansar... Pásalo bien tú también.

Muchas gracias a ti, v., por tu sugerencia que apuntada queda. Pero cuando llegué a esta me sentí rápidamente seducido por esta plaga.

Muy buen punto el de la conexión con el cuento de Andersen. John Waller, el autor del libro "A Time to Dance, a Time to Die". Afirma en él que a los "bailarines" les dieron zapatos rojos, aunque no sabe el porqué.

Y sugiere que este hecho podría haber servido de inspiración para el cuento de Andersen de "Las zapatillas rojas", así como para la versión original de Blancanieves.

Más en el artículo del The Guardian.

No lo encontré en más sitios y preferí omitirlo.

Saludos!

ZoretMan dijo...

No me alegro ni me enojo porque esa palabra aparezca ahi, pero lo que pasa es que (como argentino que soy) me sorprendio mucho eso y me dio curiosidad.
Hace ya un par de meses que leo este blog (bendito rss) y aunque no soy muy comentador en general, aprovecho a decirte que esta MUY bueno y que tocas siempre temas muy curiosos e interesantes.
Tenes algunas historias de esta parte del mundo? me gustaria leerlas tambien.

Saludos.

Bovolo dijo...

Sí, ya vi que eras de Santa Fe y me imaginé que habría sido una sorpresa positiva.

Pues reconozco que estoy en deuda con la audiencia hispanoamericana y también con la española.

En el pasado post del Artificio de Juanelo, ya comentaba con otro lector que me era más fácil encontrar temas de otros países que de España. Lo mismo me pasa con Hispanoamérica.

Aunque, desde luego, cualquier sugerencia es más que bienvenida.

Un abrazo!

v. dijo...

Qué raro lo de los zapatos rojos. Dice que es como algo atávico, pero es extraño que no se aventure ninguna explicación, como suele pasar con las creencias y costumbres atávicas.

Aquí se queda el cuento completo, de la estupenda Ciudad Seva. Lo malo de los cuentos de hadas es que han sido cristianizados y ya no se sabe qué es original y qué no (a ver dónde se ha quedado lo de que la bruja de Blancanieves fue obligada a llevar unas planchas de hierro al rojo vivo y a bailar hasta que se murió), pero la parte del baile maldito pone los pelos de punta.

(Pongo un enlace en mi firma ;-) )

Bovolo dijo...

Como no daba explicación y no encontré ningún otro sitio que la diera, preferí no ponerlo.

Que temática más curiosa la del blog de tu enlace, v. :-O Hay que ver la cantidad de cosas que se pueden hacer con poco dinero, pero con mucho ingenio.

Supongo que eres aficionado a África, no?

Saludos!

v dijo...

Aficionada :-) Buscaba historias africanas cotidianas para crear un blog que mostrara una visión diferente de ese continente, y cuando encontré Afrigadget pedí permiso para traducirlo y así mataba muchos pájaros de un tiro (practicar el inglés, en fin...). Gracias por pasarte!

Bovolo dijo...

Perdona, v, ha sido la fuerza de la costumbre. Casi todos los que se pasan por aquí suelen ser lectores y no lectoras :-)

Lo de la visita... pues de nada, gracias a ti por invitarme ;-)

Un saludo y bienvenida!!!

v. dijo...

Soy la de los recuerdos con 2 años y 1 año y medio, jejeje... con esto quiero decir que no es que me acabe de pasar para dejar mi enlace, te sigo desde hace tiempo, desde el verano pasado (pero en silencio).

Tu blog es visita "obligada" (disfrutada, mejor dicho).

eulez dijo...

Muy buena entrada, me ha gustado mucho.

Bovolo dijo...

Y la de la memoria "numérica", ahora ya te tengo controlada ;-)

Tranquila, en ningún momento pensé que fueras una "spammer". Además, los spammer rara vez suelen sugerir temas ;-)

A veces, creo que doy la bienvenida más de una vez al mismo comentarista... Veo que contigo, al menos, no lo hice ;-)

¡Un abrazo, v!

Una placer, Eulez, y bienvenido, que creo que tú sí que es la primera vez que te pasas por aquí ;-)

¡Saludos!

mimagnificoprofesor dijo...

Te felicito por tu página. La he descubierto hace poco y estoy leyendo todos los post atrasados. Felicidades

Bovolo dijo...

Muchas gracias, Profesor, y bienvenido!

Equipo Texeo - RevistaMonsacro dijo...

¡Magnifico artículo!

Fernando
www.monsacro.net

Max Birrax dijo...

Particularmente, y aún siendo lego en la materia, me inclino por la teoría del cornezuelo. Si no estoy equivocado, de él se extrae el LSD, lo que explicaría en gran parte todos los síntomas. Saludos,

Bovolo dijo...

Gracias, Fernando!

Max, según parece, la hipótesis del cornezuelo encajaría perfectamente con las visiones y las alucinaciones, pero no con los bailes, ya que dificulta moverse.

Un saludo!

Solo un curioso.. dijo...

hola mira soy un estudiante de medicina y por casualidad llegue a tu post....la enfermedad aqui dicha es la corea que tambien fue conocida como baile de San Vito que es ahi en esa iglesia donde llevaban a los "enfermos para ser curados" (solo eso sabia por los libros), pero ahora con tu post se me amplia la historia XD y me hace entender otras cosas, la corea (tiene otras clasificaiones pero en todas lleva ese nombre...y asi se llama la enfermedad)tiene esos movimientos involuntarios (convulsiones) que no son intensos sino mas bien semejantes a los movimientos normales del ser humano lo que la hace parecer como un baile ademas que en los casos graves o ya cronicos los que la sufren surgen con alteracion de la realidad o demencia (se quedan locos) es un mal neurogenico y que se puede heredar de los padres a los hijos comun en esa epoca y mas si a eso le agregamos la histeria colectiva pues hizo sentirse enferma a toda la poblacion en general lo que empeoro la situacion XD.....me seguire dando vueltas por tu blog no lo habia visto nunca me imagino que tendra temas asi de interesantes =D

Bovolo dijo...

Bienvenido, Curioso!

Como bien dices, una de las enfermedades que recibió el nombre de baile de San Vito es la que tú dices: la corea. Que tenía síntomas parecidos a los de las "Dancing Manias", lo que supongo que produjo cierta confusión durante la época y se usaba el mismo término para referirse a las dos enfermedades.

Sin embargo, según la wiki no están relacionadas: "The phrase "St. Vitus' Dance", however, is in fact a name given to a syndrome known as Sydenham's chorea, which is unrelated to manic dancing". Una de las dos formas de chorea que recibió ese nombre.

Como te digo, me costó aclararme ;-)

Leyendo tu comentario, se me ocurre otra explicación a las epidemias. Una combinación de ambas:

A partir de uno o más enfermos reales de una de las coreas, el resto de la gente, creyendo que la maldición había caído sobre su ciudad se autosugestionara de tal manera que la tensión colectiva la acabó convirtiendo en una plaga.

¿Quién sabe? Sólo conjeturando.

Un saludo y espero que te interesen igualmente el resto de posts ;-)

Adsockham dijo...

Una cosilla, mencionas un caso que se dio en un convento de monjas en los Países Bajos, en 1491... ¿seguro que ese territorio estaba ya en manos españolas, tal y como dices?

Bovolo dijo...

Muchas gracias, Adsockham, llevas razón. ¡Corregido!

Parece que hay un error en el artículo de John Waller en el The Psychologist.

Quizás Waller sea un agente más al servicio de la Leyenda Negra ;-)

Un saludo y ¡bienvenido!

DvN1€l dijo...

Muy buena información. Cuando escucho ese nombre, "baile de San Vito", no se porqué me entra una especie de escalofrío =/

Saludos

Bovolo dijo...

DvN1€l, pues sí, por ahí van un poco los tiros ;-)

Bienvenido, Daniel? ;-)

Anónimo dijo...

Esta entrada del blog, me sirvió de inspiración para la historia que acompaño en mi propio blog y que además tiene una interpretación musical.
Los invito a escucharla en:
http://juan-chia.blogspot.com/2011/01/san-vito.html
Saludos

Bovolo dijo...

Todo un placer que te haya servido de inspiración. Precisamente, hace unos meses, otro lector también le inspiró musicalmente uno de los posts del blog. En de Los Hermanos Collyer. Aunque en aquel caso el estilo era el heavy ;-)

El que toca en el enlace eres tú?

Bienvenido y un saludo para Rosario!