martes, 2 de junio de 2009

El dodo, el pájaro tonto que acabó extinguido

Hace unos 400 años, apenas un siglo después de su descubrimiento, murió el último dodo de las Islas Mauricio, y con él su especie se dio por extinguida. Se trataba de una especie de paloma gigante, de unos 70cm de altura, y gorda, que no podía volar y que, además, tenía fama de tonta porque no huía del hombre y se dejaba atrapar con facilidad. En la actualidad, aún se cuestiona si era así o todo es una caricatura basada en un puñado de especímenes.

Reconstrucción de un dodo en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford

Los primeros en describir este pájaro fueron los holandeses y se refirieron a él como “walghvogel” (“pájaro nauseabundo”), en referencia al gusto de su carne. Aunque muchos escritos posteriores decían que su carne tenía un gusto desagradable, los primeros testimonios, si bien reconocían que era dura, decían que era buena, aunque no tanto como la de las palomas que abundaban en la isla. El nombre “walghvogel” fue usado por primera vez en el diario del Vicealmirante Wybrand van Warwijck que visitó en 1598 esta isla del Índico, situada al este de Madagascar, y la dio el nombre de “Mauritius”.

El origen de la palabra dodo no queda del todo claro. Aunque hay un cierto consenso que el nombre tenía connotaciones negativas. Algunos creen que podría provenir de la palabra holandesa “dodoor” (“lento”), aunque también podría proceder de “dodaars” (algo así como “nudo en el culo”) por el “plumón” que lucía en dicha parte. Hay otra explicación para el origen de la palabra y que lo situaría un siglo antes, en el 1507, cuando los portugueses visitaron la isla por primera vez. Según esta otra teoría, la palabra vendría de “dodo”, que en portugués significa “tonto” o “zumbado”. Tampoco se puede descartar que simplemente fuera una onomatopeya que imitara el sonido propio del pájaro.

Como otros animales que han evolucionado sin contacto con depredadores importantes, el dodo no tenía miedo de los humanos y se acercaba a ellos de manera imprudente, esto unido a que era un pájaro no volador, lo convertían en una presa fácil, y le proporcionaron esa fama de tonto. Sin embargo, el mal gusto de su carne, sobre el que insisten las crónicas de la época, parece indicar que era cazado más como deporte o diversión, que para obtener algo que comer. Muy al contrario que otras especies también endémicas de Mauricio, como el rascón rojo (ave a la que se podía "torear", pues era muy fácil atraerla con un trapo de color rojo, lo cual fue su perdición), que era alabado por su delicado sabor y que la caza humana acabó con él.

Pintura del 1610 del artista mogol, Ustad Mansur. Una de las primeras imágenes de un dodo.

El desagradable sabor parece que los convirtió en un plato poco apetecible para los colonos, siempre y cuando tuvieran algo mejor que comer. Hasta la fecha, las excavaciones arqueológicas no han encontrado pruebas de la depredación humana de estos pájaros, por lo que parecen corroborar esta tesis. Sin embargo, en caso de hambre, la situación cambiaría. Por ejemplo, existen numerosos testimonios de matanzas de dodos para aprovisionar barcos. También se han encontrado algunos huesos de dodo en cuevas de Baie du Cap que eran usadas como refugio por esclavos fugitivos y convictos en el siglo XVII, el aislamiento de las cuevas y su difícil acceso, parece indicar que los dodos no llegaron hasta allí por sus propios medios.

En la actualidad se considera que más importante que el efecto de la caza en la extinción del dodo, fue el que jugaron las especies que antes no existían en la isla y que el hombre introdujo en ella. En efecto, los humanos no llegaron solos a la Isla de Mauricio, sino que llevaron perros, cerdos, gatos, ratas y macacos cangrejeros. Mientras los hombres destruían los bosques donde los dodos vivían, los animales introducidos por el hombre arrasaban sus nidos (anidaban en el suelo), especialmente los cerdos y macacos. Las inundaciones repentinas también provocaron matanzas masivas de animales, poniendo en peligro esta y otras especies que ya estaban riesgo de extinción.

¿Qué aspecto tenía el dodo? Pasados los siglos la respuesta a esta pregunta aún se sigue discutiendo. En la actualidad, sólo se conserva una cabeza y una pata momificada, en el museo de la Universidad de Oxford, son los únicos tejidos que podrían revelar algo de su aspecto exterior. Así que la mayoría estudios científicos que se han llevado a cabo se han centrado en el estudio de su esqueleto, el mismo enfoque que se utiliza con los animales prehistóricos.

Sin embargo, al contrario que ocurre con los animales prehistóricos, en el caso del dodo, si que se cuenta con el testimonio de personas que lo vieron en vida y pinturas en las que aparece. Estas pinturas retratan un ave de plumaje gris con un gran pico, de unos 23 cm, con forma de gancho, alas muy pequeñas, unas patas amarillas y robustas, rematada con un penacho de plumas rizadas en su parte alta trasera.

Esqueleto de dodo reconstruido a partir de huesos de diferentes individuos. Exhibido en el Museo de Historia Natural de Londres

Los dodos serían pájaros muy grandes, algunos podrían haber llegado a medir un metro y pesar alrededor de 23kg. Su esternón, sin embargo, era insuficiente para soportar su vuelo. Como otros pájaros no voladores, los dodos evolucionaron para aprovechar el ecosistema de la isla, en el que no había depredadores. En ausencia de estos, no habría tenido la necesidad de desarrollar o adaptar el sistema muscular para el vuelo.

No obstante, esta imagen de un dodo gordo y patoso, de aquí el sinónimos de Didus Ineptus, se ha puesto en duda últimamente. Hoy en día, la opinión general de los científicos es que los dibujos antiguos están basados en unos pocos especímenes, muy probablemente enfermos, que se encontraban en cautividad y que además eran sobrealimentados. En otros casos, aún peor, eran dibujos de ejemplares disecados o meras copias de otros dibujos anteriores.

El clima de las Islas Mauricio cuenta con dos estaciones muy diferentes y marcadas, la seca y la húmeda. Es muy probable que los dodos engordaran comiendo todas las frutas que pudieran al acabar la estación húmeda para sobrevivir a la estación seca, en la que la comida escaseaba. Testimonios de la época describían al dodo como un “glotón”, lo que seguramente en cautividad y con abundancia de alimento a su disposición de manera constante haría que los pájaros engordaran.

Esta imagen de un dodo delgado se vería reforzada por los dibujos y los testimonios escritos de los primeros europeos que vieron un dodo, que incluso lo llegaban a describir como un animal atlético. Otro argumento para cuestionar el “dodo gordo” ha sido el del análisis de la constitución de su esqueleto. Según algunos científicos, el peso de un "dodo gordo" hubiera sido excesivo para él.

Evolutivamente, se cree que el dodo surgió de la evolución de las palomas que migraban entre África y el sudeste asiático. Desde su llegada a la isla, los dodos perdieron la capacidad de volar y se convirtieron en el ave andante y amigable que los primeros exploradores encontraron al llegar a la isla. El pariente más cercano del dodo era el solitario de Rodríguez, otra ave de las Mauricio, ensalzada por el exquisito sabor de sus carnes y que también se extinguió apenas un siglo después. Los últimos análisis de ADN llevados a cabo sobre la “momia” de la universidad de Oxford, la única que aún conserva tejidos blandos, y sin la cual hubieran sido imposibles, han permitido proponer a la paloma de Nicobar como el pariente más cercano todavía vivo, el siguiente más próximo sería una especie de palomas “coronadas” de Nueva Guinea.

Dodo “gordo”, pintura de George Edwards del 1759

La alimentación del dodo se basaba en frutas, semillas y nueces. Su gran pico podría ser una buena herramienta, capaz de abrir cocos. Se ha especulado, también, sobre la relación entre la extinción del dodo y la situación de casi extinción en la que se encuentra el tambalacoque, una especie de árbol de larga vida, también endémica de la Isla Mauricio, y que es conocida como “árbol dodo”. El científico Stanley Temple sostenía que las semillas de este árbol sólo podían germinar tras pasar por el tracto intestinal de los dodos, por lo que la extinción del dodo sería la causante de la lenta desaparición del tambalacoque. Pese a llevar a cabo algunos experimentos con pavos alimentados con semillas de tambalacoque, los resultados de estos trabajos no fueron del todo concluyentes debido a su escaso rigor. Temple, además, pasó por alto los informes de otros científicos sobre semillas germinadas del tambalacoque sin necesidad de ser corrosionadas, aunque, eso sí, se trataba de casos muy raros.

La fecha exacta de la extinción del dodo tampoco está clara. Se acostumbra a fijar en 1662, el año del último avistamiento confirmado de un dodo, la última persona que tuvo el honor de ver un dodo con vida sería el naufrago Volkert Evertsz. Por el contrario, muchas otras fuentes sugieren fechas posteriores.

Los investigadores David Roberts y Andrew Sollow apuntan a que debido que el último avistamiento antes del de Evertsz fue en 1638, 24 años antes, es muy probable que el dodo ya fuera un animal difícil de ver en la década de 1660, así que el informe que se tiene de un discutible avistamiento en 1674 podría ser cierto, ya que los últimos dodos podrían haber pasado sus últimos días sin ser vistos. Basándose en el análisis estadístico de los últimos diez avistamientos de dodo, entre 1598 y 1662, han fijado la fecha de la extinción del dodo en torno al 1690.

En su época, sin embargo, pocos parecieron darle importancia a la extinción del dodo y a principios del siglo XIX comenzó a parecer una criatura demasiado extraña, y muchos empezaron a pensar que se trataba sólo de un mito. Fue a raíz del descubrimiento de los primeros huesos de dodo en Mare aux Songes y de los tratados escritos sobre él por George Clarke, profesor en Mahébourg, en 1865, que el interés por el dodo empezó a revivir. El mismo año, en que Clarke publicó sus trabajos, el “revivido” pájaro se convirtió en un personaje más de “Alicia en el país de la maravillas”. Con el éxito del libro, el dodo se convirtió en un icono bien conocido y reconocible de la extinción.

Muchos años después, en 2005, un equipo internacional de investigadores excavó el yacimiento más importante de restos de dodo, situado en la zona de Mare aux Songes. Se encontraron muchos restos, incluyendo huesos de aves de diferentes edades, y buena parte del esqueleto de un único individuo. Con anterioridad, sólo se disponía de muy pocos restos de dodos, y la mayor parte de los que se tenían pertenecían a diferentes individuos, sin contar con un esqueleto entero.

Otra posible reconstrucción del dodo. Fuente Noorderlicht

Aparte de los restos del museo de la Universidad de Oxford, se tenía constancia de la existencia de un ejemplar disecado que se conservó en el museo de Ashmolean hasta 1755, cuando el conservador del museo, dado el precario estado de conservación del ejemplar, creyó conveniente desecharlo. Otra “reliquia” de dodo se encuentra en un museo de Sudáfrica, se trata del único huevo de esta ave que ha llegado hasta nuestros días.

En junio del 2007, unos aventureros explorando una cuevas en las Mauricio encontraron el, hasta el momento, más completo y mejor conservado esqueleto de dodo.

Desparecido de su isla, el dodo sobrevive en el escudo de la República de Mauricio. Por cierto, el dodo no era tonto, tampoco estúpido, simplemente inocente y poco precavido ante lo desconocido. Tampoco tuvo tiempo para aprender.

PS: Aparte de en “Alicia en el país de las maravillas”, el dodo ha aparecido también en “Ice Age” (La Edad de Hielo, en la cual se resalta su “estupidez”. También ha aparecido en canciones de David Bowie, Genesis, Bad Religion o Nacho Vegas.

posts relacionados:
- La Bestia de Gevaudan
- Las palomas que espiaron para Churchill

+info:
- Dodo un en.wikipedia.org
- Raphus cucullatus en es.wikipedia.org
- The Oxford Dodo (PDF) Oxford University Museum of Natural History
- The Dodo – an Extinct Bird in h2g2 BBC

33 comentarios:

Orayo dijo...

El dodo no tenía miedo de los humanos y se acercaba a ellos de manera imprudente... era cazado como deporte.

¡¡Menudo desafio, ya podian sentirse unos campeones los cazadores de dodos!!

salu2

Jeshua_Morbus dijo...

Estoy de acuerdo con Orayo... pero ha sido igual con cantidad de criaturas a lo largo de toda la historia. Por una razón u otra, hay gente que se apasiona por la tauromaquia (dejando a un lado lo estúpido de su planteamiento, creo que es más fácil señalar lo aburrido que es ^_^UUU) hasta por cazar mosquitos (creo que en Italia hay una competición de matar mosquitos, un tanto surrealista a mi modo de ver : P).

Lo del tambalocoque lo vi hace tiempo en un documental. A todos los experimentos hay que ponerles pegas : P

Interesante, como siempre ^_^

Anónimo dijo...

La fecha fue determinante para adivinar mi nombre,jajajaja.Luego me di cuenta de que publicaste el 29,joder que fallo.Lo de la raza humana es acojonante,digo yo que las generaciones venideras aprendan de nuestros errores ya que parece ser que nosotros tampoco hemos aprendido lo suficiente,vaya que somos como el caballo de Atila,ya sabes.Abrazos Bovolo,majete.Pumuky

Bovolo dijo...

Pues llevas razón, Orayo, la caza del dodo, de ser un deporte, sería del tipo sillonball ;-)

Lo del desafío, sí que lo entiendo, tu apareces en la Holanda profunda de su tiempo con un pájaro de estos y dejas a todos boquiabiertos :-D

Jeshua, pues sí estas historias cuando profundizas hay siempre un montón de versiones, sobre lo del tambaloque hay un poco de todo.

Lo de los mosquitos tiene su mérito, si son tigre (no se si conoces ese tipo de moquito, pero por donde yo vivo los hay a montones) no veas si debe de ser peligroso. En 2 minutos te pican 10 veces :-S

No pasa nada, Pumuky, si lo leíste el sábado ... Lo de averiguar tu nombre fue todo un reto, tampoco quería violar tu anonimato, pero creí que sólo con tu nombre, seguías igual de anónimo.

A mí lo que más me apena de la extinción del dodo es que además tenía fama de tonto, cuando realmente solo era bonachón.

Un saludo a todos!

Arnold Schwarzenegger dijo...

Ahora circula por ahí una revista que se llama el dodó. Muy buen artículo éste, por cierto. http://www.eldodo.com/

Golias dijo...

Bueno, si queréis saber lo bestias que podemos ser los humanos a la hora de cazar, miraos este artículo de la Wiki:

http://en.wikipedia.org/wiki/Punt_gun

Para los que no estéis a gusto con el inglés, básicamente eran cañones de más de 50 mm de calibre, fijados a un bote, cargados con hasta medio kilo de perdigones, y que se usaban para cazar patos y otras aves acuáticas hasta que fueron prohibidos en USA entre mediados del siglo XIX y principios del XX.

Literalmente, cazar patos a cañonazos.

Bovolo dijo...

Bienvenido Arnie!

Ahora hecho un ojo a la revista, parece que acaba de salir, que van por el número 0.

Golias, muy interesante lo de la Punt Gun, que cosa más rara y que salvaje. Aunque me temo que debería dejar los platos achicharrados.

Golias, veo que estas hecho todo un experto en el tema de los perdigones ;-) Cualquier otra rareza sobre ellos... no dudes en contármela :-D

Saludos!

Golias dijo...

Son cosas de las que me entero de rebote. Miro un artículo de la Wiki, se me va la atención a cualquier cosa que referencien en él, y acabo aprendiendo algo sobre materias que ni sospechaba que existiesen.

Eso sí, creo que tengo una malsana curiosidad por los temas de armas, supongo que por la espectacularidad del tema. Bueno, mientras siga siendo pacífico, supongo que no será tan grave.

Pero un día tendré PODER, y entonces...BWAHAHAHAHA!

(No, enfermera, no monto bronca. Sí, ya me tomo las pastillas. ¿Hay de las rojas? Me encantan las rojas)

Bovolo dijo...

Golias, si llega ese día, siempre podremos decir aquello de "parecía un tío normal, muy amable, siempre saludaba en el blog.... quien lo iba a decir?" ;-)

A mí me pasa lo mismo, no lo digo porque las rojas sean mis favoritas, lo digo por lo de la wiki... que empiezo a navegar y....

Un abrazo!

SUSO dijo...

Creo recordar que leí algo al respecto en "Una breve historia de casi todo", pero dudo si era sobre el dodo. Desde luego, el decorado era el mismo: un animal sin miedo al hombre y absolutamente confiado, que acabó extinguido porque se le cazaba para acabar con el aburrimiento. Hasta extinguirlo... qué triste!!
Lo del demonio de Tasmania tampoco tenía desperdicio.
Genial entrada, que ojalá moviera alguna conciencia porque, a este paso, vamos a acabr en el planeta los humanos, las ratas y las cucarachas (y animales de corral domesticaditos...)
Un saludo

Bovolo dijo...

Me alegro que te haya gustado la entrada, Suso.

La verdad que la extinción de cualquier animal siempre es un drama y una pérdida. A mí en el caso del dodo aún me da más pena, porque era "buena persona" y así acabó.

Lo del demonio de Tasmania no lo conocía, creo que merece la pena investigarlo.

Un saludo!

SUSO dijo...

"Buena persona"... eres un cachondo, Bovolo!!

He echado un vistazo, y lamento el error, ya que se trata del "tigre de Tasmania", no del demonio... sorri.

El último murió prisionero en un zoo privado de Hobart en 1936, y lo tiraron cuando murió con la basura de la semana. Todo lo que conservamos de él son un puñado de fotografías y un (famoso) vídeo de 61 segundos... Te recomiendo encarecidamente "Una breve historia de casi todo" (Bill Bryson, aunque lo conocerás seguro).

Una última anécdota del mismo libro sobre extinciones: la curruca de Bachman, oriunda del sur de USA desapareció del todo en los años treinta. En 1939, dos amantes de los pájaros que vivían en localidades muy separadas entre sí, encontraron dos supervivientes solitarios con sólo dos días de diferencia. Ambos los mataron
Así somos... Un deprimente saludo.

Bovolo dijo...

Que buena la historia del tigre!!!

Aunque con sus diferencias, bastante parecida a la del dodo. Que cúmulo de circunstancias raras....

Apuntado, tiene el post asegurado.

No, no conozco ese libro, aunque por lo que cuentas parece interesante. También me lo apunto, aunque en general prefiero que los temas vengan a mí, ya sea sugerencias de colegas, lectores, navegaciones a la deriva por la red, un programa de la tele...

Lo dicho, muchísimas gracias por el chivatazo!!!

Por cierto, la historia del diablo de Tasmania también tiene su aquel. Aparte de que también lo cazaron a diestro y siniestro, ahora padecen una enfermedad, un tumor facial. Vaya que cuando no es una cosa es la otra.

Si fuera animal, no me gustaría llamarme ... de Tasmania :-S

PS: por cierto, menudo estirón has pegado en unas horas, en la foto de esta mañana parecías un chavalín y en la de la tarde ya estas hecho todo un hombre hecho y derecho ;-)

SUSO dijo...

JAJAJOTAJAJOTA!!! Lo que yo te digo, un cachondo!!! Pero no por ello dejas de tener razón: apellidarse "de Tasmania" en el reino animal es tan peligroso como apellidarse "Kennedy" entre los homo sapiens!!

El libro yo lo conocí a través de Fogonazos (no te costará localizar dicho post), me lo compré inmediatamente y lo devoré. Hoy es material de consulta más que habitual y referencia científica permanente. Altamente recomendable, créme (eso sí, 567 páginas con algunos capítulos algo espesillos... y otros sublimes)

Lo de la foto, pues mira, un estirón como no se conoce otro igual... Realmente es que he decidido "dar la cara". Que cuando alguien me lea se deje influir también por las sensaciones que le produce verme la carita y lo que le inspira. De momento, se ha incorporado un nuevo seguidor...

Bueno, Bovolo, un abrazo!!! Todavía me estoy riendo, granuja...

Bovolo dijo...

Vaya tocho!

Aunque es normal, no se puede titular un libro con ese título y luego que tenga apariencia de cuadernillo :-D si uno quiere conservar algo de credibilidad ;-) Pero me lo apunto!

Felicidades por lo del nuevo seguidor, jajaja! Yo de momento continuaré en el anonimato digital.

Un abrazo colega!!

Golias dijo...

El libro de Bill Bryson también lo hay en edición de bolsillo. No es tan molón, pero viene lo mismo que en el grande y no es especialmente largo (bueno, 640 páginas). Lo que pasa es que cuando tuvo éxito, se apresuraron a sacar una edición más grande y, obviamente, más cara.

http://www.casadellibro.com/
libro-una-breve-historia-de-casi-todo/2900001070633

Bovolo dijo...

Vaya pues es baratito.... Algún día que vaya de librerías le echaré un ojo.

Bueno aunque más que edición de bolsillo.... creo que es edición de tapa blanda, porque con 640 páginas... ;-=)

Muchas gracias, Golias!

V. dijo...

Escribe Suso:

"En 1939, dos amantes de los pájaros que vivían en localidades muy separadas entre sí, encontraron dos supervivientes solitarios con sólo dos días de diferencia. Ambos los mataron"

El autor del libro iba bebido cuando les puso el título de amantes, ¿no?

Un saludo.

Bovolo dijo...

V, existen amantes de muchos tipos, por ejemplo, están los amantes del atún y los del atún, pero en lata.

Me temo que estos dos debían de ser de los segundos, de los que les gustan los pájaros, pero disecados, o tal vez aún peor, al plato ;-)

Aunque también podría ser una pequeña maldad del escritor...

Un saludo y bienvenido, V!

SUSO dijo...

Hola V. Comentario obligatorio por alusiones.

Resulta curioso que lo menciones, pero Bryson (que no iba bebido) en "Una breve historia..." desarrolla la idea de cómo muchos de los considerados amantes de la naturaleza han acabado siendo responsables directos de su destrucción, y pone el ejemplo de un pequeño pájaro (no lo recuerdo y no tengo el libro delante, sorri), cuyo último individuo fue capturado, muerto y disecado, porque aparecía en una lista, que uno de esos "amantes" había elaborado con las especies que faltaban en su colección, y que había encargado a cazadores particulares que se la completaran...

A veces tanto amor hace daño, eh? Se cumple aquello de "que dios me proteja de mis amigos, que de mis enemigos ya me protejo yo..."

Un saludo

guillermo dijo...

En 1626 el pintor alemán Roelant Savery hizo un histórico retrato de un dodo, ya que fue uno de los pocos tomados de un espécimen vivo.

...pero lo pintó ¡con dos patas izquierdas!

http://en.wikipedia.org/wiki/Roelant_Savery

Como siempre un interesantísimo artículo.

Saludos.

Bovolo dijo...

Gracias, Guillermo.

Ahora que lo dices, me suena haberlo leído. El típico error del "copy'n'paste", pero sin ordenador, por lo que aún tiene más mérito ;-)

Es una pena que los pocos testimonios que nos han llegado, sean, en general, tan poco fiables.

Un saludo!

martin dijo...

1) no se dice "extinto"?
2) el dodo, el cucu y el nene

Bovolo dijo...

Martin, bienvenido!

Tanto "extinto" como "extinguido" son palabras válidas.

Aunque extinto no se puede utilizar como participio. En el caso del título del post, ambas se podrían usar, sólo cuestión de gustos.

Jbot dijo...

oooppss, he llegado un poco tarde, pero como estaba revisando los RSS he visto el articulo...
Quiero mencionar, aparte de los ultimos datos de donde ha aparecido (virtualmente claro), el DODO, hay que mencionar que este AVE aparece al menos en 2 peliculas de Tarzan (de las clasicas, del Weismuller ese), este ave, sale, en el momento en que uno de los exploradores (el mas "bobo"), se pierde... en un momento, aparece el DODO en la espesura paseando delante del atonito explorador.

vania soto dijo...

creo que el dodo es un animal como todos y deverian dejarlo vivir como todo animal y para todos los animales del mundo dejarlos vivir como animales y dejar de cazar espero que alguien respete a los animales tanto como a mi y dejar que no mueran mas animales y vean como van muriendo animales y que si da pena
un saludo a todos los lectores
vania soto garcia 5º charles darwin

Bovolo dijo...

Bienvenida, Vania!

Desde luego que el del dodo es sólo un caso más. Y sobre el que, lamentablemente, ya poco podemos hacer, pero hay muchos otros sobre los que aún estamos a tiempo.

Un saludo!

leo_on dijo...

Pues me imagino a ese pajaro de 70 cm de altura, con la pinta que tiene en la ultima imagen lejos de parecer "tonto" mas bien pareceria un poco terrorifico, me recordo a algun dinosaurio que vi en algun documental.

Bovolo dijo...

Pues sí, la verdad que tenía una pinta rara, yo también lo pensé.

Pero supongo que otros pájaros actuales, como el avestruz, si no estuviéramos acostumbrados a verlos también nos lo parecerían, no?

Saludos y bienvenido, leo_on!

breogan dijo...

el dodo no escapaba de los humanos por que creia que no le hiban ha hacer nada pero me gustaria que esta especie siguiera viva me da una rabia tremenda

Anónimo dijo...

Y si lo volvemos a crear?

Bovolo dijo...

Dodo Park, tal vez? ;-)

Anónimo dijo...

Estúpidos los que pensaban y piensan que cazar es un buen deporte... Vamos a terminar sin animales, y por colmo le dan un premio al que cazo al ultimo dodo que existió. Menudos tarados!