Mostrando entradas con la etiqueta Vikingos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vikingos. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de abril de 2009

El monasterio imposible de la isla de Skellig Michael

La isla de Skellig Michael en Irlanda es un lugar en el que parece imposible vivir. Sin apenas un palmo de tierra llano, sus inclinadas pendientes y acantilados convierten un simple paseo en una peligrosa aventura los días en los que las tormentas y vientos azotan la roca. Pese a todas estas dificultades, o tal vez por ellas, en el siglo VI una comunidad de monjes ascetas escogieron sus salientes sobre el océano para huir del mundo y construir un austero monasterio.

Vista de la vecina Little Skellig desde el monasterio. Danny O’Brien

La vida monástica cristiana tiene su origen en la creencia que la unión con Dios es más fácil de alcanzar escapando de la civilización a áreas aisladas, donde la supervivencia es difícil. En el siglo III los cristianos egipcios huían de las tentaciones y distracciones que abundaban en las ciudades al desierto para llevar una vida solitaria de oración, meditación y ayuno. En el siglo IV, sin embargo, estos grupos de de ascetas empezaron organizarse en comunidades en las que aún seguían viviendo separados, pero en proximidad unos de los otros, reuniéndose los sábados y domingos para las celebraciones religiosas.

Con el tiempo aparecieron las primeras comunidades de monjes que llevaban una vida en común, aunque la vida monástica aislada en zonas desoladas, inaccesibles y duras siguió siendo considerada la forma más pura. En toda Europa se admiraba a los primeros anacoretas del desierto, pero en ningún otro lugar se les imitó tan fielmente durante tanto tiempo ni a tan gran escala, como en Irlanda. El primer paso para imitar a los eremitas del desierto era encontrar un equivalente irlandés del desierto egipcio. Algunos lo buscaron en tierra firme en los desiertos de árboles, los bosques, pero los más decididos lo buscaron en las islas del “mar sin caminos”.

La segunda mitad del siglo VI vio el comienzo de otra forma de vida monástica irlandesa, comunidades de monjes dispersas geográficamente, pero unidas bajo el abad del monasterio principal. Con el tiempo algunas de estas comunidades pasaron a depender de las familias aristocráticas y empezaron a alejarse de sus valores. Durante el siglo VII las confederaciones monásticas se hicieron aún más importantes y habituales en Irlanda. Pero los ideales de simplicidad ascética y austeridad no se habían olvidado, y los monasterios seguían animando y apoyando a los que se decidían a seguirlos.

La isla en un día de niebla. HighTower3

Vista desde el pico sur, próximos a la cresta se pueden distinguir los clocháns del monasterio. Christopher Earls Brennen

Vista aérea del monasterio

Es el algún momento del siglo VI cuando la isla de Skellig Michael un grupo de monjes ascetas desembarcó en la isla y tras escalar sus acantilados la convierte en su refugio. Skellig Michael es un islote rocoso y abrupto, y aún hoy es un lugar de difícil acceso y bastante inhóspito a 15 kilómetros de la costa de Kerry. Al ser la cima de una montaña submarina, ofrecía pocas zonas llanas, excepto pequeños y peligrosos salientes. La isla cuenta con dos picos, uno a cada lado de “el valle de Cristo”, una pequeña depresión con forma de U. El pico del noreste es de 185 y otro en el sudoeste de 218 metros.

El nombre de la isla viene del irlandés “Sceilig Mhichil”, la roca de Miguel, refiriéndose al Arcángel Miguel, que según cuenta la leyenda acudió a Irlanda en ayuda de San Patricio en su lucha contra las serpientes y demonios. El eremitorio se construyó en un saliente de la cara sur de la cumbre del noreste, buscando así la protección de los vientos. El conjunto se encuentra dividido entre dos terrazas situadas a 168 y 183 metros sobre el nivel del mar, la inferior está delimitada por un muro de contención. Era un monasterio muy sencillo, compuesto sólo por seis clocháns (barracas de piedra típicas de Irlanda) con forma de colmena y dos oratorios.

Los dos oratorios parecen la aplicación de la arquitectura típica de los clochán sobre una planta rectangular. Son estructuras pequeñas con una puerta en la parte oeste y una pequeña ventana en la este. Uno de los oratorios está situado entre las celdas, mientras que el otro un poco más al noreste. Bastante cerca del primer oratorio se encuentran las ruinas de la iglesia de Saint Michael, aunque tradicionalmente se cree que esta construcción es posterior a los demás edificios del monasterio, las pruebas del carbono-14 han permitido datarlo en el siglo VIII.

Para la construcción de los edificios y muros de contención del monasterio se utilizó el único material que abundaba en la isla, las piedras, que fueron encajadas cuidadosamente unas con otras mediante el uso de la técnica de la piedra seca, sin cemento o mortero. El único edificio en el que se usó con mortero de la isla fue el de la Iglesia de Saint Michael.

El conjunto no es muy grande, probablemente jamás vivieran en él más de doces monjes y el abad simultáneamente. El monasterio lo completaban cruces de piedra, lápidas y unas cuantas estructuras con forma de “leacht”, la mayor de las cuales es conocida como el “Cementerio de los Monjes” y dos cisternas para recoger y purificar el agua de la lluvia. Los leacht son estructuras de forma cuadrada o rectangular construidas habitualmente también en piedra seca y muy habituales en las islas monasterio de Irlanda. Aunque su función exacta aún se desconoce, se cree que podían servir para señalar los lugares de entierro de santos o para guardar sus reliquias. También sería posible que hubieran sido usados como altares o tal vez para ambas cosas.

Plano del monasterio. The Archaeology of Early Medieval Ireland by Nancy Edwards

Posible reconstrucción del oratorio. Por Grellan Rourke

Los clocháns del monasterio fueron construidos en al menos dos fases. El primer núcleo está compuesto por cuatro clocháns circulares en su planta exterior pero cuadrangulares internamente. Posteriormente se construyeron otros dos, que además podían haber estado cubiertos por un manto de césped para mejorar su aislamiento térmico.

Los monjes también construyeron una serie de peldaños y tramos de escaleras, para subir al monasterio se dice que hay que subir 600, que partían de los tres puntos de desembarco, lo cual y debido a la pendiente del terreno fue toda una proeza. Más alta que el monasterio, en el pico sur, se encontraba una ermita que se agarraba a los salientes de la roca para no caerse. Al no existir una superficie llana donde construir, esta se tuvo que crear construyendo muros en el borde los salientes naturales. Como en la construcción del resto de terrazas, manipular piedras pesadas al borde de un precipicio era una tarea arriesgada y habría requerido del uso de sogas para asegurar a los monjes mientras las construían.

El pico sur cuenta también con tres terrazas, una de ellas con una pequeña iglesia, una cruz de piedra y otro leacht. La inferior de todas ellas es conocida como la “del jardín” y hubiera sido desde luego el mejor sitio de este pico para esa función. Eran tres trozos de tierra nivelados gracias a muros de contención, ninguno de ellos muy grande. La del jardín tenía una longitud de 13 metros de largo por una anchura que iba de entre los 2 a los 4 metros.

Clocháns y cruz celta. Rene Kolmer

Diagrama del pico sur

Las condiciones de vida en Skellig debieron ser siempre muy difíciles hasta el punto de que algunos historiadores sostienen que los monjes abandonaban el lugar en invierno. El acceso debió de ser también un problema y la comunidad podría haber permanecido aislada durante largos periodos, incluso en verano. La dieta de los monjes, adaptada al entorno, habría estado compuesta de pescado, huevos y aves marinas. Según algunos historiadores los monjes llevaron vacas y ovejas a la isla, aunque estas acabaron cayendo por sus laderas. En cualquier caso, es probable que los monjes intentaron complementar su dieta con verduras mediante el cultivo de la terraza “del jardín”. El resto de alimentos, tales como el trigo, les tenía que ser traído desde tierra firme, aunque se desconoce hasta qué punto los monjes eran dependientes del suministro externo de provisiones.

Por si el duro entorno no fuera suficiente, los monjes de la isla fueron visitados por los vikingos. El primer saqueo del que se tiene constancia es del año 824, durante el cual los vikingos se llevaron consigo al abad Etgal, que, según se cuenta en el “Annals of Inisfallen”, acabó muriendo de hambre. Era una creencia habitual entre los vikingos que todos los monasterios poseían valiosos objetos de oro y plana, o hombres importantes, como el abad, por los que se podía obtener un buen rescate.

Los vikingos repetirían, al menos, la visita en el 850. Los monjes del monasterio tenían motivos para temerlos, los accesos al monasterio no eran fáciles de defender. El monasterio, de hecho, era accesible a través de tres tramos de escaleras diferentes situados en los diferentes lados de la isla, que aparte de su inclinación, no ofrecían ningún otro obstáculo. Sin embargo, la situación era muy diferente en el pico sur, su único acceso era un pasaje obscuro, una chimenea estrecha y fácil de defender, el “Needle’s Eye”, en el que un único monje arrojando piedras podía detener el ascenso de los saqueadores.

La ermita situada en el pico sur, y que además era invisible desde los niveles inferiores de la isla, habría podido constituir así un refugio seguro durante períodos de tiempo cortos, siempre y cuando lo monjes hubieran tenido suficiente tiempo para prepararse y esconder sus tesoros. Como en otros monasterios costeros irlandeses la protección más efectiva la ofrecía el mar y sus tormentas, como cuenta un poema irlandés del siglo IX: “El viento es violento esta noche – agitando el rizado blanco océano. – No tengo que temer que los fieros vikingos – crucen el Mar de Irlanda.”.

En el siglo XIII, las ya duras condiciones de vida de las islas atlánticas de Irlanda empeoraron de tal manera que muy probablemente pasar todo el año en Skellig Michael, entonces sí, se convirtió del todo en imposible. Un deterioro general de clima producido por un desplazamiento hacia el sur del vórtice circumpolar, había comenzado en torno al 1200 y trajo como resultado una expansión del casquete polar. Un tiempo más frío y unas tormentas marinas más frecuentes y severas parece que podían haber obligado a los monjes a abandonar el lugar y mudarse a tierra firme, al monasterio agustino de la bahía de Ballinskelligs, en el Condado de Kerry.

Skellig Michael views. HighTower3

Skllig Michael Stairway by kcmac

Leacht en la isla monasterio de Inishmurray

Existen también otras razones históricas para que el monasterio dejara de ser ocupado permanentemente. Por un lado la búsqueda del “desierto marino”, llevó a los imitadores de los primeros ascetas a fundar monasterios en sitios cada vez más alejados de Irlanda. Los monjes irlandeses fundaron monasterios en las islas de la vecina Escocia, Inglaterra, las Feroe o incluso Islandia. El ideal monástico de ir al exilio por el amor a Dios prendió entre la iglesia irlandesa. Al mismo tiempo, se empezaron a implantar en Irlanda nuevas órdenes monacales provenientes de Europa que nada tenían que ver con la tradición de las islas monásticas. La gran época de las colonias eremíticas de Irlanda tocaba a su fin.

A partir del siglo XVI la peregrinación a Skellig se convirtió en habitual, y la isla atraía numerosos penitentes que acudían de toda Irlanda y Europa para buscar la reparación por sus pecados. Por si lo remoto del monasterio no fuera suficiente, los peregrinos ascendían aún más alto, hasta los 218 metros del pico sur. En este pico, conocido como el “nido del águila” había una losa de piedra (desaparecida en torno al 1977) que tenía que ser besada como culminación de la peregrinación. Muchos sólo se atrevían a llegar a la losa gateando y aún así los fuertes vientos y la altura lo convertían en todo un desafío a la muerte. Además la cresta del pico, que es conocida como “the spit”, es de unos 3 metros de longitud y su anchura es variable, siendo en su punto más estrecha de tan sólo 20 centímetros.

Durante este tiempo, los monjes del vecino monasterio de Ballinskelligs, seguían cuidando y usando el monasterio, aunque sólo de manera intermitente, tal vez como retiro estival. El Skellig Michael permanecería en mano de los monjes de Ballinskelligs hasta el 1578, cuando la reina Elizabeth I disolvió algunos monasterios y la isla pasó a manos privadas, en las que permaneció hasta que en 1820 fue comprada por una corporación del puerto de Dublín con objeto de construir dos faros en ella. De este manera la isla volvió a estar habitada de manera permanente, esta vez por turnos de guardafaros.


Video de la BBC sobre la roca, ver video en youtube.com

En la actualidad el segundo faro aún sigue operativo, aunque fue reconstruido en los 60 y automatizado en los 80. En 1986 se llevaron a cabo una serie de trabajos de restauración de los restos del monasterio y sus terrazas, y se estableció una oficina de turismo para promocionar la isla. Sin embargo, recientemente se han establecido restricciones al acceso de turistas, al constatar que este estaba dañando los restos arqueológicos, en especial las piedras de las antiguas escaleras. El monasterio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.

posts relacionados:
- Chovoziotissa, el monasterio de una sola pared
- El misterio de las Islas Flannan
- Rockall, la roca en medio del mar
- El faro de Bell Rock, una maravilla en medio del mar

+info:
- The Forgotten Hermitage of Skellig Michael by Walter Horn et al. University of California Press
- The Archaeology of Early Medieval Ireland by Nancy Edwards in googlebooks
- Skellig Michael in Diocese of Kerry
- To Skellig Michael, Monastery in the Sky by Daniel Taylor in ChristianityToday.com
- Skellig Michael in en.wikipedia.org
Leer más »

sábado, 30 de agosto de 2008

Encontradas las ruinas vikingas más al norte de Groenlandia

Recomendaros la lectura de una interesante (y breve) noticia “Ruinas en Groenlandia habrían sido un puesto de caza de vikingos” que apareció en reuters.com hace un mes. La noticia da a conocer el reciente hallazgo de restos de la presencia de los vikingos en Groenlandia durante la Edad Media, un tema que tratamos hace unos meses en “La desaparición de los vikingos de Groenlandia”.

Las ruinas formarían parte de un puerto, que podría albergar barcos de 20 o 30 metros de largo. Debido a que los esquimales sólo usaban kayaks se cree que el puerto habría sido construido por los vikingos. Este puesto de caza sería el punto más al norte de Groenlandia en que se ha encontrado evidencia de la actividad de los vikingos hasta la fecha.

Según el líder del proyecto “The Melting Artic”, Knut Espen Solberg, los restos descubiertos prueban que el clima era menos frío hace 1.000 años atrás que hoy.

Leer la noticia original en es.reuters.com

*foto 1: Marinos daneses del siglo XII

posts relacionados:
- La desaparición de los vikingos de Groenlandia Leer más »

miércoles, 2 de abril de 2008

La desaparición de los vikingos de Groenlandia

Los vikingos llegaron a Groenlandia en torno al año 982 de la mano de Erik el Rojo, allí establecieron una colonia que llegó a contar con más de 5,000 habitantes y 600 granjas. Pero a comienzos del siglo XV esta colonia empezó a declinar, la última constancia escrita de ella es de una boda cristiana que se celebró el año 1408 en la iglesia de Hvalsey. Posteriormente el contacto con el resto del mundo vikingo se interrumpiría hasta que en el 1721 una expedición mercantil y religiosa danesa fue enviada a Groenlandia, para comprobar si aún quedaba algún vikingo de aquella primitiva colonia, curiosamente de ser así, su misión consistiría en convertirlos al protestantismo ya que aún seguirían siendo católicos.

Según cuentan las sagas nórdicas, Groenlandia fue descubierta hacia el año 900 por el navegante noruego Gunnbörn Ulfsson, cuando fue desviado de su travesía de Islandia a Noruega hasta Groenlandia, encontrando una tierra inhabitada. Posteriormente otros navegantes vikingos visitarían la isla, pero sería Erik el Rojo el que emprendería su colonización.

El padre Erik el Rojo, Thorvald Asvaldsson se había visto forzado a huir de Noruega a Islandia tras matar a un hombre en el 960. En 982, según cuenta la Saga de Erik el Rojo este siguiendo los pasos de su padre mató a un vecino por una disputa sobre una pala prestada y a un granjero que había asesinado unos esclavos suyos. Por lo cual recibió una pena de destierro de Islandia de tres años. Ante la imposibilidad de volver a Noruega, decidió emprender con su familia camino hacia la nueva tierra aún más al oeste, de la que había oído hablar.

A su llegada se convirtió en el primer europeo en asentarse en Groenlandia, donde pasó tres años totalmente aislado con la única compañía de su familia. Erik el Rojo aprovechó estos años para explorar la costa y reclamar ciertas tierras como suyas. Cuando el destierro llegó a su fin, decidió volver a Islandia a buscar más pobladores para su Groenlandia ("tierra verde") como él la llamó, según afirman las sagas escogió este nombre tan "fértil" con ánimo de atraer al mayor número posible de colonos.

Las sagas afirman que la colonia se estableció en el año 985, cuando Erik el Rojo partió de Islandia hacia Groenlandia con 25 barcos, de lo cuales sólo 14 de ellos llegarían, en total entre unos 350 y 450 colonos. A su llegada descubrieron una tierra inhóspita e inhabitada, pero las promesas de Erik el Rojo no eran del todo falsas, pues la isla contaba con una fina capa de brezo ártico que permitía el alimento de los animales. De esta manera las granjas se extendieron rápidamente y más tarde las iglesias. La colonia llegaría a estar formada por dos asentamientos ambos situados en los fiordos del sur de la isla.

Pese a las condiciones de vida duras, los asentamientos empezaron a ganar vida, llegando a su pico de unos 5,000 colonos. Pero entonces algo fue mal, y todos ellos desparecieron. Por lo que cuando la misión noruego-danesa liderada por Hans Egede llegó en 1721, no encontró ninguno de ellos. Fue una plaga? el hambre? el frío? los enfrentamientos con los esquimales? las duras condiciones de vida?

La vida en Groenlandia era un auténtico desafío incluso en los buenos tiempos de la colonia. Al no haber árboles suficientemente grandes para producir leña. La única madera disponible era la maleza o la que llegaba a las costas a la deriva. Los vikingos se asentaron en fiordos parecidos a los de su tierra natal, que ofrecían temperaturas menos frías. Las casas fueron construidas con estas escasas maderas disponibles, piedra y tierra. Para conseguir el aislamiento térmico necesario algunos muros se hicieron de más de 3 metros de grosor.

Como los veranos eran demasiado cortos para producir cosechas, los colonos tendrían que vivir sin pan ni cerveza. Los animales domésticos traídos de Europa (cabras, ovejas, vacas) eran sobre todo una fuente de productos secundarios como leche o queso, más que de carne. También pescaban y cazaban focas y caribús. Para vestir usaban la lana y algunas pieles de animales, algunas de ellas conseguidas a través del trueque con los esquimales.

Durante dos siglos, los colonos dependieron del frágil comercio con Escandinavia para sobrevivir. A cambio de pieles de zorro, oso y morsa o colmillos de narval obtenían hierro, madera, sal o grano de Europa.

Unos restos arqueológicos en L´Anse aux Meadows (Canadá) in Newfoundland, confirman que los vikingos llegaron incluso adentrarse en el continente americano. Sin embargo el continente ya estaba poblado por lo que parece ser que los enfrentamientos con la población indígena llevaron a su abandono.

En algún momento durante el siglo XIV el clima se volvió más frío, marcando el comienzo de la Pequeña Edad de Hielo (ver post). Con este cambio de clima, los glaciares empezaron a avanzar. Este avance fue reduciendo y erosionando los valiosos terrenos de pasto, lo que provocó que los ganados se vieran reducidos y con ello la producción de carne y productos derivados. Estas condiciones convertían si cabe el comercio con Islandia y el resto de Europa aún en más vital. Pero el enfriamiento había traído consigo también la aparición de más hielo a la deriva en las habituales rutas, por lo que estas tuvieron que modificarse y se hicieron aún más largas y peligrosas ante el riesgo de colisión con los hielos.

Por otro lado la peste había diezmado la población de Noruega e Islandia. Pese a que no se tiene constancia que la peste llegara a Groenlandia, esta se habría visto afectada por la reducción del comercio con Islandia y Noruega, lo cual produjo que los pobladores se vieran privados de su mayor fuente de hierro y herramientas necesarias para el mantenimiento de sus granjas y de sus aún más importantes barcos. Parece ser que la irrupción de marfil africano más barato y fácil de conseguir que el de narval de Groenlandia acabó de agravar la situación, pues hizo aún menos rentable el cada vez más difícil y peligroso comercio con Groenlandia.

Ante estos cambios los colonos intentaron adaptarse y pasaron a basar su alimentación en alimentos provenientes del mar. Como prueba del endurecimiento de las condiciones de vida en la colonia, excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en granjas han estimado que la altura media de los primeros pobladores que llegaron a la isla sería de alrededor de 1,7 m mientras que la de los últimos no llegaría a 1,5m. Estas excavaciones también han demostrado que las situación llegó a ser tan crítica que los colonos en su desesperación se llegaron a comer su propio ganado o incluso los perros de caza.

Con el fin de adaptarse al frío también se produjeron cambios en las casas, dividiéndolas en estancias más pequeñas y fáciles de calentar, a la vez que se intentaba aprovechar el calor de los animales domésticos.

Cuando los vikingos llegaron a Groenlandia tenían toda la isla y sus aguas para ellos, sin embargo, este cambio climático trajo consigo la migración de los Inuit del norte hacia el sur. Parece ser que aunque pudieron haber comerciado con ellos la convivencia pudo no ser demasiado pacífica y ser una de las causas de su desaparición.

Otras teorías sostiene que los vikingos pudieron emigrar al continente, para intentar sobrevivir a las cada vez más duras condiciones, otros sin embargo consideran difícil que fuera así, pues interrumpido el comercio de hierro y madera con el Escandinavia, sería difícil que los barcos se encontraran en buena disposición para una migración tan masiva.

Otros creen que pudieron ser víctimas de ataques piratas, según algunos arqueólogos estos piratas podrían haber sido vascos, alemanes o ingleses. Basan estas teorías en algunas relatos populares intuit que narran historias de barcos extraños que atacaban a los vikingos, y algunos restos arqueológicos de ropas encontrados en algunas granjas, similares a las de algunos países europeos que teóricamente no mantenían contacto con Groenlandia. Sin embargo, la ausencia de restos arqueológicos que prueben ese contacto violento no permite confirmarlas.

Pero tal vez su desaparición no fue debida a misteriosas razones sino que fue simplemente debida a su incapacidad de adaptación a su entorno y su obstinación por llevar un modo de vida demasiado similar al que estaban acostumbrados en sus tierras de origen. Cuando llegó el mal tiempo siguieron demasiado aferrados a sus granjas y no adoptaron ni las herramientas de pesca (arpones, anzuelos) ni el atuendo de los intuit, mucho más adecuadas para el entorno. Por otro lado la peste en Islandia dejó muchas tierras inhabitadas, lo cual pudo hacer que más de uno emprendiera la vuelta a la tierra de sus antepasados.

PS: Recientemente han sido "Entontradas las ruinas vikingas más al norte de Groenlandia"

* foto 1: Erik el Rojo del Arngrímur Jónsson´s Gronlandia
* foto 2: Recreación del poblado vikingo en L'Anse-aux-Meadows descubierto en 1960
* foto 3: Foto de la Iglesia Vikinga en Hvalsey, foto de jmunksgaard , ver foto original

posts relacionados:
- Pequeña Edad de Hielo, el segundo cambio climático medieval

+info:
- The Fate of Greenland's Vikings in Archaeology.com
- Leif Ericson 970-1020 in Scandinavica.com
- Vanished Vikings - Erik the Red's Greenland colonies
- The End of the Vikings in Greenland by Scott A. Mandia
- Article Erik the Red, Norse Settlment in en.wikipedia.org Leer más »

miércoles, 20 de febrero de 2008

Guardia Varega, los vikingos al servicio del Emperador Bizantino

En el Imperio Bizantino las lealtades de la gente iban de un líder a otro de manera habitual, o lo que era lo mismo, de un usurpador a otro. Ante la poca confianza que le despertaban sus propios siervos, el emperador Basileo II se vio forzado a reclutar su guardia personal no entre los propios bizantino sino entre los varegos, la que se convertiría en la guardia de élite del imperio la Guardia Varega, la que según muchos sería las tropa más fiel y leal de todas las bizantinas, la guardia de los "bárbaros con hachas".

Los varegos o varengos, eran una tribu escandinava procedente del actual territorio de Suecia y Dinamarca, que migraron hacia el sudeste a lo que actualmente es Rusia, Bielorusia y Ucrania. Se dedicaban al comercio, a la piratería y a actividades mercenarias, actuando en los puertos fluviales de Rusia, llegando al Mar Caspio y Constantinopla. Su nombre Varingjar podría significar en nórdico antiguo "promesa, palabra de honor". Los varegos llevaban comerciando en el Báltico desde el siglo VII pero fue en el año 839 cuando aparecieron en el mundo bizantino como mercenarios contratados por el emperador Teófilo, quien negoció con los que los bizantinos llamaban Rhos (Rus) para abastecerse de soldados para su ejército.

En el 860 lanzaron su primer ataque sobre Constantinopla, aunque fue un fracaso. Pese a mantener relaciones comerciales pacíficas con los bizantinos las razzias se repetirían hasta 1043. Aunque siempre fueron derrotados debido a la superioridad del ejército bizantino y por el uso del fuego griego (ver post).

Bajo el reinado de Constatino VII en 911, ya se menciona a los vikingos como parte del ejército bizantino y se tiene constancia de su participación en las expediciones navales contra Creta y su lucha contra los árabes en 955. Este último servicio elevó su rango de miembro de las Grandes Compañías de Mercenarios a Guardia Imperial.

Con la decadencia del Imperio, los emperadores incrementaron su dependencia de los mercenarios varengos. En 988 Basilio II pidió ayuda militar de Vladimir de Kiev para defender su trono. Este en cumplimiento de un tratado firmado por su padre envió 6,000 hombres. Basilio II gracias a los varegos obtuvo una contundente victoria, y los varegos demostraron su brutalidad ensañándose con el ejército derrotado. Poco más tarde Basilio reclutó a su guardia personal entre estos varegos.

Con los años, se fueron uniendo nuevos reclutas de zonas tan alejadas como Suecia, Dinamarca, Islandia y Noruega, dándole un toque predominantemente escandinavo a la organización hasta finales del siglo XI. Años más tarde, tras la invasión de Inglaterra por parte de los normandos se le unirían anglos y sajones. Antes de esta invasión ya habían emigrado al Imperio Bizantino un gran número de anglosajones y daneses. Una fuente registra la llegada de más de 5,000 nórdicos. Muchos de ellos entraban a formar parte de la guardia varega.

Durante el siglo X, la Guardia Varega actuó en el sur de Italia, para combatir la creciente influencia de Normandos y Lombardos, o en la reconquista de Sicilia que había caído en manos de los árabes. De todas maneras la guardia Varega sólo era usada en batalla en los momentos cruciales o los más fieros. Su actuación es descrita por los cronistas bizantinos con una mezcla de terror y admiración "Los escandinavos asustaban en apariencia y equipamiento, atacaban con rabia temeraria y no se preocupaban por la sangre ni por las heridas". La descripción probablemente se refiere al berserker (el estado de trance en que entraban los guerreros vikingos) que se decía que proporcionaba una fuerza sobrehumana y inmunidad al dolor de las heridas.

La guardia varega, juraba lealtad al título del emperador no a la persona que ocupaba su trono en un momento dado. Esto quedó claro en el 969 cuando la guardia falló en proteger a Niceforo II de sus asesinos y cuando llegaron ya estaba muerto, ante lo cual se arrodillaron ante su asesino y lo aceptaron como nuevo emperador: "Vivo, lo habríamos defendido hasta el último aliento; muerto, no había razón para vengarle. Ahora tienen un nuevo amo".

Su lealtad, a veces atribuida a su raza, tal vez haya sido exagerada, pues el gobierno casi siempre estaba ocupado por usurpadores, lo cual indica que la Guardia o bien era menos leal o menos efectiva de lo que las fuentes narran. Una excepción documentada de su lealtad para con el trono ocurrió en 1071, cuando participaron en la conspiración para derrocar al Emperador Romanus Diogenes llevada a cabo por su hijo que creyó que los errores cometidos por su padre en el trono habían sido demasiados. Los varegos en vez de defender al emperador que en esos momentos estaba ausente colaboraron con los usurpadores.

Su arma principal era el hacha larga, aunque también manejaban con precisión el arco y la espada, a veces son descritos como una guardia montada. Pero tan famosa como su lealtad al hierro era su afición por el alcohol. Hay un sinfín de historias de borracheras de la Guardia. Cuando el Emperador Bizantino moría, los varegos poseían el único derecho de coger del tesoro imperial tanto oro y gemas como pudieran cargar, este derecho se llamaba "pillaje de palacio", y proporcionaba a muchos varegos la posibilidad de volver a su casa como hombre ricos, lo cuál animaba a más escandinavos a alistarse a la guardia en Constantinopla. Fue tal el número de gente dispuesta a alistarse en la Guardia que una ley sueca del siglo XI impedía heredar a nadie mientras estuviera en Grecia.

Un miembro famoso de esta Guardia fue el rey Harald Sigurdsson III (Hardrade) de Noruega, que llegó a ser el comandante de la Guardia, aunque tuvo que escapar a Noruega tras ser acusado de apoderarse de un botín del Emperador.

Se cree que la guardia se desbandó tras la captura de Constantinopla por la Cuarta Cruzada en el 1204, en la que fueron el único cuerpo del ejército que defendió con éxito la capital opusiendo una resistencia violenta luchando cuerpo a cuerpo con su hachas. Otras fuentes afirman que más tarde revivió en el Imperio de Nicea.

* foto 1: Crónica varega de Skylitzis
* foto 2: Cruz Bizantina que aparece hoy en el actual del municipio sueco de Taby

posts relacionados:
- Fuego Bizantino, el arma secreta del Imperio
- Los últimos días de Constatinopla
- La secta de los Asesinos Leer más »

lunes, 31 de diciembre de 2007

Óptimo Climático Medieval, el antecedente del calentamiento global

Durante la Edad Media, entre los siglos X y XIV, la región del Atlántico Norte experimentó un inusual clima caluroso. La existencia de este período es usada en las discusiones actuales entre "escépticos" y "creyentes" del cambio climático.

Este periodo ha sido estudiado especialmente en Europa donde fue más obvio, a través de fuentes documentales y evidencias arqueológicas. Pero otras zonas del planeta también experimentaron anomalías climáticas, aunque no necesariamente un período de más calor.

Los efectos de este incremento de la temperatura fueron especialmente notorios en Groenlandia e Islandia. Este calor hizo que los mares se encontraran libres de hielo, con lo se facilitó la navegación y la accesibilidad de sus puertos. Por otra parte estos territorios que en condiciones normales son poco productivos, por el frío y por encontrarse cubiertos de hielo, con el nuevo clima eran mucho más atractivos al contar con tierras fértiles y una gran cantidad de pastos. Estos hechos permitieron y motivaron la colonización de Groenlandia e Islandia y algunas zonas costeras del Canadá, por parte de los vikingos (ver post).

En Europa, como consecuencia de este mejor tiempo, el cultivo de la vid se extendió mucho más al norte, se llegaron a cultivar uvas en el sur de Gran Bretaña (en la actualidad el punto más al norte de Europa donde se cultivan uvas, se encuentra 500km más al sur, en Francia y Alemania). Así Gran Bretaña en este tiempo tuvo una producción vitivinícola que competía en calidad con la francesa, cuando en la actualidad el clima en estas antiguas zonas productoras haría imposible su explotación comercial. Este cambio climático no solo afecto a la vid, sino que la duración de la etapa de crecimiento de otras cosechas, se incrementó entre un 15 y un 20%.

En otras partes del mundo al carecer de fuentes documentales, los datos se han obtenido mediante el análisis de sedimentos en lagos o estudio de núcleos de hielo, glaciares y los anillos de los arboles. Así por ejemplo África durante estos siglos el clima fue alternando entre períodos en los que su clima fue aun más seco que ahora, con otros en los que era bastante húmedo. En el Antártico pasó algo similar, hubo períodos de frío seguidos de calor. Japón también se vio afectado de una manera similar a Europa. En Estados Unidos durante estos siglos se experimentaron largas sequías y en Alaska el clima era mucho más cálido, la temperatura del mar de Sargazo, en el Atlántico Norte, era superior en un grado a la actual.

No existe consenso sobre las causas de este calentamiento, aunque se lo relaciona con un incremento en la actividad solar, a más actividad solar más luz solar llegaba a la superficie terráquea, a más sol más calor.

Finalmente este período que se puede considerar de bonanza acabó con la llegada de otro cambio climático, y dio comienzo un período mucho más frío que es conocido como la Pequeña Edad de Hielo cuyos efectos fueron bastante menos favorables, otro día hablaremos de él.

posts relacionados:
- La Pequeña Edad de Hielo, el segundo cambio climático medieval
- La desaparición de los vikingos de Groenlandia.

+info:
http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%93ptimo_climatico_medieval (En castellano)
http://en.wikipedia.org/wiki/Medieval_Warm_Period (In English)
http://www2.sunysuffolk.edu/mandias/lia/possible_causes.html (In English)
http://club.jctrans.net/forums/thread/423.aspx (In English)
http://www.realclimate.org/index.php/archives/2006/07/medieval-warmth-and-english-wine/ (In English) Leer más »